Boko Haram y el rapto de jóvenes en Nigeria

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El terror tiene múltiples caras, en África una de ellas es Boko Haram, un grupo terrorista de corte islámico, pero ¿cuáles son sus objetivos?, ¿de qué forma ha intervenido la comunidad internacional? Esmeralda Martell nos lleva a las entrañas de este grupo, y en particular a una de sus acciones más visibles: el secuestro de más de 270 niñas en Nigeria que dio inicio a la campaña internacional #BringBackOurGirls.

 

 

Esmeralda Yoselin Martell Hernández

 

Cualquiera que no esté gobernado por lo que Allah ha revelado, está entre los transgresores.

Frase coránica de  Boko Haram para justificar sus actos terroristas

 

 

Introducción

Hoy en día el papel de nuevos actores dentro del sistema internacional es una realidad: los Estados ya no son los únicos actores a considerar en el estudio de las relaciones internacionales. Así, la aparición de grupos organizados y no organizados, legales y no legales también forman parte de la sociedad internacional. Es importante señalar que el terrorismo ha desempeñado en los últimos años un papel de suma importancia dentro de la agenda internacional. Debemos recordar que desde el ataque a las Torres Gemelas en 2001, el mundo se volcó sobre esta temática, debido a que la seguridad del hegemón del mundo se vio trastocada.

En este artículo se pretende dar a conocer un tema que ha sido poco analizado y que, sin embargo, está tomando un papel central en Nigeria: el rapto de jóvenes y niños por parte del grupo Boko Haram como estrategia militar. Para ello, en un primer momento se dará a conocer el tema del terrorismo y su repercusión en el mundo, después se procederá a una breve descripción de la estructura de este grupo terrorista radical, los hechos que han acontecido en este último año y cómo es a raíz de ellos que la sociedad civil internacional se ha interesado e incluso se han hecho campañas para condenar tales actos. Finalmente, analizaremos cómo ha intervenido la sociedad internacional y el gobierno de Nigeria en el asunto y las posibles soluciones y escenarios que se derivan de este problema.

 

Organización internacional: grupos legales e ilegales

Como sabemos, en la organización internacional existen grupos y organizaciones legales, a saber, las OI (Organizaciones Intergubernamentales) como el FMI, el BM, la OIT, la ONU, por mencionar algunas. De igual manera, en este grupo también están las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), por ejemplo, Médicos Sin Fronteras, Amnistía Internacional, Greenpeace, Oxfam, WWF, etcétera. La diferencia entre ambas es que las primeras son públicas y las ONG son de carácter privado.[1]

Así como hay organizaciones legales, existen organizaciones ilegales a nivel internacional. Estos grupos están bien constituidos y su característica principal es que llevan actividades consideradas fuera de la ley y que en muchas ocasiones contravienen al derecho internacional. Entre ellas podemos mencionar a los cárteles internacionales, donde destacan los dedicados al tráfico de personas y de drogas, como los cárteles mexicanos.

Otros grupos que destacan son las mafias: la italiana, la rusa, etcétera. También sobresalen los grupos terroristas, como Al Qaeda, ETA y por supuesto Boko Haram. Otros grupos que entran en esta categoría son las guerrillas y agrupaciones ilegales, como los Mara Salvatrucha y organizaciones como el Ku Klux Klan, el cual promueve la xenofobia, así como la supremacía de la raza blanca, la homofobia, el antisemitismo, el racismo, el anticomunismo, y el anticatolicismo. En este sentido, debemos tener en cuenta que el grupo Boko Haram se cataloga como una organización ilegal y que su actuar contraviene parte fundamental del derechointernacional. En líneas posteriores analizaremos este grupo.

 

El terrorismo a nivel internacional: impacto y consecuencias

El terrorismo es un acto delictivo que ha significado una amenaza a la seguridad y la paz internacionales. Supone una de las mayores violaciones a los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como de los principios esenciales de democracia y respeto al Estado de Derecho. Sin embargo, hay que decir que no se ha llegado a un concepto como tal de lo que significa terrorismo. A pesar de ello, según José Soriano, especialista en delicuencia internacional, un grupo de expertos elaboró un proyecto de reforma de la ONU e hizo una propuesta de definición para ser discutida y aceptada por la Asamblea General. Este grupo de expertos, entre los que se encuentra el especialista Alex P. Schmid, define el terrorismo como «cualquier acto destinado a causar la muerte o lesiones corporales graves a un civil o a un no-combatiente cuando el propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo».[2]

Además, se puede decir que el terrorismo tiene dos finalidades importantes, a saber: causar terror, primero, pero, sobre todo, ejercer coerción contra un oponente y ganar adeptos. En ese sentido, Robert Pape, de la Universidad de Chicago, alude a que estos propósitos suelen demostrarse mediante: a) un terrorismo demostrativo; b) terrorismo destructivo y c) terrorismo suicida.[3] Este último ha adquirido mayor importancia en años recientes, sobre todo a raíz de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Washington.

El terrorismo suicida es estratégico, en el sentido de que no se trata de actos aislados, sino a una organización compleja con un propósito político concreto. Su objetivo principal ha sido forzar a un gobierno (o gobiernos) a reconocer reclamos de autodeterminación o de liberación, o incluso a abandonar territorios que los terroristas perciben como propios. El terrorismo suicida ha sido eficaz y la manera de contenerlo es debilitando la capacidad de ataque del grupo en contra de la sociedad que tiene como blanco.

El terrorismo puede ser un acto nacional, transnacional o internacional. Y ninguna zona del mundo se ha salvado de él, pero es importante destacar que el tema recobró importancia a partir de los ataques en Washington. En ese momento, el tema se conviertió en primordial dentro de la agenda internacional. Es a raíz de esos atentados suicidas cometidos en contra del World Trade Center y el Pentágono, que el gobierno en turno, encabezado por George W. Bush, inicia una «guerra contra el terrorismo».

Como menciona J. Ignacio Frechero: «Este acto ocasionó la muerte de un número cercano a 3,000 personas y los hechos aún no se encuentran totalmente esclarecidos. Esto, lejos de acarrear una respuesta consensuada y efectiva de la comunidad internacional hacia las raíces profundas del fenómeno del terrorismo, ha motivado la proclamación de una guerra global sin límites territoriales ni temporales. Esto ocasionó no sólo el desinterés relativo de Washington respecto de los grandes desafíos referidos, sino que incluso ha amenazado con reforzarlos, a partir del ejercicio militarista de su poder».[4] Así fue como el tema del terrorismo se empezó a incluir como condición necesaria en la mayoría de los organismos internacionales, en las negociaciones bilaterales y multilaterales, y también se convirtió en eje central de la política exterior de los Estados Unidos. Considerando este amplio panorama, podemos dar paso al análisis del grupo Boko Haram.

 

Grupo terrorista Boko Haram: características y fines

El grupo que en realidad se llama Jama’atu Ahlis Sunna Lidda’awati wal-Jihad (Grupo Suní para la Predicación y el Yihad) en la lengua local hausa, es más conocido por el nombre corto Boko Haram, que significa «la educación occidental está prohibida». Se dice que este grupo surgió en 2002 en Maidiguri, capital del estado de Borno. Su fundador, el clérigo Mohammad Yusuf, era líder de un grupo de jóvenes islamistas radicales desde los años 90. Tenía como objetivo la creación de un estado islámico en Nigeria con todos sus componentes más radicales, como la imposición de la sharia por orden jurídico. La primera acción que tomó Yusuf fue la creación de una mezquita en la localidad de Maidiguri, junto a la que estableció una escuela coránica en un viejo almacén.[5]

Es importante resaltar que las pretenciones de este grupo consisten en formar un califato islámico yihadista en Nigeria. Asimismo, se debe decir que éste es el país más poblado de África (casi 170 millones de habitantes) y el segundo más rico del continente debido a su producción de hidrocarburos (octavo productor mundial de crudo y el primero de África). Lo anterior, sumado a la existencia de una tensión permanente entre musulmanes, por un lado, y cristianos y animistas, por otro, hicieron de él «uno de los países más preparados para el Yihad», según afirmaba el propio Osama Bin Laden en un comunicado el 11 de febrero de 2004.[6]

La ideología del grupo radica en el islam. Boko Haram es resultado de la dinamización del radicalismo y del terrorismo desde fuera, por lo que organizaciones como Al Qaeda y otros grupos terroristas de la región como Al Qaeda del Magreb (AQMI), anteriormente Grupo Salafista para la Predicción y el Combate (GSPC), han sido pieza ideológica clave para los yihadistas nigerianos, pues en éstos encuentran intereses comunes y, por supuesto, de proyección.

Boko Haram promueve una visión radical del islam, hace referencia al haram que en hausa significa «prohibición», sobre respecto a formar parte de actividades sociales y políticas que tengan algún vínculo con la sociedad occidental, a saber, la participación y promoción del voto en elecciones, así como el uso de prendas propias de la cultura occidental. El objetivo de este grupo es regresar a la cultura del islam, pero la de corte medieval, impuesta por un califato absolutista. Esta afirmación tiene sentido si se toma en consideración el argumento de Boko Haram de que Nigeria ha estado gobernado por «no creyentes», aún a pesar de que el actual presidente es musulmán.[7]

En 2009, el líder Mohammad Yusuf fue abatido y, desde entonces, su nuevo dirigente es Abubakar Shekau. Este personaje se mantuvo oculto debido a la contraofensiva del gobierno en turno y se dice que desde entonces, el grupo viene aumentando el activismo terrorista en la zona, según algunos especialistas, para vengar la muerte de su fundador y, según otras fuentes, para ser fiel máximo de la ideología yihadista salafista en nombre de la cual se moviliza.[8]

Se puede ver que, de esa fecha hasta nuestros días, un intenso activismo ha caracterizado al grupo, dirigido en contra del régimen, pero también contra los dirigentes musulmanes moderados del Norte que permitieron la designación de Umaru Yar’ Adua como presidente y, de igual manera, su sucesión por el cristiano Goodluck Jonathan tras la muerte por enfermedad del primero en 2010. A pesar de que diversos líderes del grupo terrorista han sido capturados o asesinados debido a las ofensivas de las Fuerzas Armadas y de Seguridad interpuestas por el gobierno, Boko Haram se mantiene activo como organización terrorista, e inclusive informes de agencias como Human Rights Watch y Amnistía Internacional los han catalogado como la principal organización terrorista en África y a la cual se le atribuyen miles de muertes en Nigeria.[9]

Una de las estrategias que ha utilizado este grupo es el ataque de ciudades, especialmente de lugares concurridos, e inclusive el uso de coches bomba, lo cual ha derivado en miles de muertes en Nigeria y en países aledaños. Sin embargo, es de destacar que a últimas fechas una de sus estrategias principales ha sido el rapto de jóvenes mujeres y niños con la finalidad de mostrar su poderío y, sobre todo, para convertir a más personas al islam que, como se menciono en líneas anteriores, es uno de sus principales fines.

Ahora, las metas de este grupo no son meramente locales. En una charla con el maestrante Etienne Mulumeoderhwa Mufungizi, originario de la República Democrática del Congo y compañero de la maestría que actualmente curso, se mencionó que, en efecto, los fines de Boko Haram van más allá de Nigeria, ya que si bien uno de los principales objetivos es la instauración de un Estado Islámico, también hay un sentido de expansión del mismo a toda la región; basta con ver que también han atacado países como Camerún, y que su financiamiento proviene principalmente de grupos musulmanes radicales que están en contra del actual gobierno,[10] de robos y de donaciones que reciben de sus simpatizantes y de su aliado AQMI.

 

Rapto de jóvenes mujeres por parte de Boko Haram

En febrero de 2013, las acciones de Boko Haram comenzaron a tener mayor visibilidad cuando en una operación secuestraron a una familia francesa en el Parque Nacional de Waza, en Camerún. Fue la respuesta a la intervención militar francesa en contra de militantes islámicos en Mali. Los secuestrados fueron liberados dos meses después.

Como se mencionó anteriormente, el rapto de jóvenes por parte de este grupo es reciente, y se trata de una estrategia para seguir con la expansión de su movimiento. El ataque más reciente y más abrasador que ha llevado a cabo el grupo y el que más conmocionó a nivel internacional se perpetró la noche del 14 de abril del año pasado. Ese día, Boko Haram interrumpió las clases en una escuela de Chibok, en el Estado de Borno –una localidad predominantemente cristiana–. Ahí, aproximadamente 300 niñas que estaban preparándose para sus exámenes, fueron raptadas y llevadas en camiones hasta desaparecer en la frontera con Camerún, Níger y Chad.[11]

Esa noche, Boko Haram secuestró aproximadamente a 276 mujeres, 57 de las cuales lograron escapar, y 219 están aún desaparecidas. Los raptos fueron condenados por la comunidad internacional, sobre todo a través de protestas nacionales e internacionales. El suceso llamó mucho la atención general, pues dejó en evidencia la vulnerabilidad de las mujeres y niñas a los secuestros en Nigeria. En el caso de las mujeres que no lograron escapar, según varias fuentes, se dice que muchas de ellas fueron forzosamente convertidas al islam, algunas de ellas vendidas y otras tantas fueron dadas en matrimonio a los mismos integrantes de Boko Haram.[12]

En una investigación realizada por HRW (Human Rights Watch), se presenta el testimonio de dos jóvenes mujeres que presenciaron el rapto del 14 de abril de 2014:

«Dos hombres nos dijeron que no debíamos preocuparnos, que no debíamos correr. Dijeron que sabían qué hacer para salvarnos de lo que estaba sucediendo dentro de la ciudad, que ellos eran policías. Nosotras no sabíamos que eran de Boko Haram. El resto de los hombres empezaron a gritar: “Allahu Akbar”, y fue hasta ese momento que nos dimos cuenta, eran de Boko Haram. Nos dijeron que nos calláramos. Uno de ellos nos dijo que las cosas horribles que oíamos que estaban sucediendo en otros lugares, como la quema de casas, matando a la gente, matando a los estudiantes, el secuestro de personas, que eso sería de nosotras ahora. Todas empezamos a llorar y nos dijeron que nos calláramos».[13]

Los hechos no quedaron ahí, ya que en enero pasado el grupo volvió a perpetrar un nuevo ataque que dejó cientos de muertos y arrasó con una localidad del noreste de Nigeria, mientras que el vecino Camerún anunció la liberación de un rehén alemán secuestrado hacía más de medio año por la temible secta islamista. Además de los cientos de muertos, decenas de mujeres fueron secuestradas por Boko Haram durante el ataque en Baga, según relataron algunas mujeres que lograron escapar a Maiduguri, la capital del estado de Borno, donde también se encuentra Baga.[14]

 

Participación de la sociedad internacional y del gobierno local

A raíz de los ataques ocurridos el 14 de abril de 2014, la sociedad internacional se volcó en contra estos actos, se llevaron a cabo protestas y una campaña de condena en las redes sociales. En dicha campaña madres nigerianas, activistas, políticos, líderes de opinión, artistas, actores y toda variedad de simples mortales salieron a la luz en distintas redes sociales con una hoja en blanco y el famoso #BringBackOurGirls, sumándose así a una campaña que comenzó con la pugna de cientos de madres solicitando al gobierno de Nigeria realizar las acciones necesarias para recuperar a las más de 276 niñas secuestradas por el grupo islámico insurgente Boko Haram.[15] Sin embargo, no se logró un impacto mayor que el de evidenciar y condenar los hechos, ni se consiguió presionar a los implicados para dar una solución real al problema.

El gobierno nigeriano inició una campaña para combatir al grupo, y Estados Unidos brindó su apoyo, sobre todo proporcionando drones para la búsqueda de las mujeres raptadas. El año pasado se declaró en zona de emergencia a tres estados: Borno, Yobe y Adamawa, y se comenzó una persecución de los sospechosos. Sin embargo, grupos pro-derechos humanos han declarado que con estas tácticas de combate contra Boko Haram el gobierno nigeriano ha llegado demasiado lejos, recurriendo a medidas extremas como cateos ilegales, tortura y ejecuciones extrajudiciales. En ese sentido, Amnistía Internacional estima que al menos 1,500 personas –más de la mitad civiles– murieron en el primer trimestre de 2014.[16]

 

Conclusiones

La estrategia del rapto por parte del grupo Boko Haram es reciente, sin embargo, los daños de su activismo han sido duraderos y enormes, sobre todo por las pérdidas humanas que ha significado. El rapto de mujeres de Chibok fue sólo uno de los eventos más condenados a nivel internacional (aunque no ha sido el único, ya que posteriormente el grupo continuó raptando mujeres y niños). Es de resaltar que esta situación ha ocasionado la intensificación de la violencia en el Norte de Nigeria. Como lo menciona Netsanet Belay, funcionario de Amnistía Internacional: «la intensificación de la violencia en el noreste de Nigeria en 2014 se ha convertido en una situación de conflicto armado no internacional en el que todas las partes violan el derecho humanitario internacional. Los civiles están pagando un precio muy elevado y el ciclo de violaciones y represalias cobra fuerza».

Boko Haram no sólo raptó mujeres, sino que las obligó a casarse y convertirse al islam. De igual manera, reclutó por la fuerza a hombres y torturó a personas que, viviendo bajo su control, infringían sus normas. El grupo saqueó mercados, comercios y viviendas, y atacó escuelas y otras instalaciones públicas. Algunos de estos actos eran constitutivos de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Las autoridades no investigaron de forma adecuada los homicidios y secuestros, no llevaron a los presuntos autores ante la justicia ni impidieron nuevos ataques.[17]

De esta manera, las dos partes que se encuentran en conflicto, es decir, el ejército y gobierno nigerianos y el grupo terrorista, han cometido graves violaciones al derecho internacional, en especial a los derechos humanos. Todo esto ha generado consecuencias colaterales, por ejemplo, el aumento de la violencia en el país, mayores desplazamientos, la pérdida de numerosas vidas. Muchas personas se han quedado sin hogar debido a los saqueos emprendidos por Boko Haram, lo cual ha hecho que la pobreza se generalice y que un sinfín de problemas socioeconómicos y políticos aquejen a la sociedad nigeriana.

Por todo lo anterior, la comunidad internacional debe intervenir de una manera eficaz, no sólo a través de campañas de condena, sino tomando acciones contundentes para que los actos de este grupo terrorista sean castigados en una corte internacional. Ante tal situación, se puede ver que el sentido de humanidad en la sociedad internacional y sus regulaciones parecen entrar en contradicción con la meta concreta de asegurar la dignidad humana, por ello, es indispensable llevar a cabo una seria discusión del derecho de injerencia por parte de la sociedad internacional en conflictos con éste, en los que habría que intervenir de forma contundente y nunca permitir que estos hechos quedaran impunes.

 

 

NOTAS

[1]Información tomada de las clases de organización internacional en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM, México, 2007.

[2]Vid., José Soriano Montes, «Terrorismo en África», documento PDF, Instituto Universitario «General Gutiérrez Mellado», Fundación Seguridad Ciudadana Científica Española de Criminología, 2009/2010. Obtenido de http://iugm.es/uploads/tx_iugm/Jose_Soriano_Montes_01.pdf, consultado el 23 de febrero de 2015.

[3]Robert Pape, «The Strategic Logic of Suicide Terrorism», en American Political Science Review, Vol. 97, No. 3, Texas, August 2003.

[4]J. Ignacio Frechero, «La Administración Bush y la guerra contra el terrorismo 2001-2005. Política Exterior e Intereses en el inicio del siglo XXI», Tesis de grado Licenciatura en Relaciones Internacionales, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Humanas, 2008. Obtenido de http://www.academia.edu/344174/La_Administraci%C3%B3n_Bush_y_la_Guerra_contra_el_Terrorismo_2001-2005._Pol%C3%ADtica_Exterior_e_Intereses_en_el_inicio_del_siglo_XXI, Consultado el 25 de febrero de 2015.

[5]Vid., «Nigeria. Boko Haram, un problema sin fin», documento PDF, Madrid, Asesoría de Inteligencia y Consultoría de Seguridad (AISC). Obtenido de file:///C:/Users/yo/Downloads/Nigeria%20-%20Boko%20Haram,%20un%20problema%20sin%20fin.pdf, Consultado el 28 de febrero de 2015

[6]Vid., Jesús, C. Echeverría, «El desafío del yihadismo salafista a la estabilidad de Nigeria», Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), julio de 2007. Obtenido de http://www.gees.org/articulos/el_terrorismo_yihadista_a_las_puertas_de_espana_los_campos_de_entrenamiento_en_el_sahel_4230, Consultado el 1 de marzo de 2015.

[7]Vid., Raúl Gutiérrez Patiño, «Insurgencia islamista en Nigeria y la imposición del Medioevo en el siglo XXI», México, Blog Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, 25 de septiembre de 2014, Obtenido de http://blog.consejomexicano.org/index.php/2014/09/25/insurgencia-islamista-en-nigeria-y-la-imposicion-del-medioevo-en-el-siglo-xxi/, Consultado el 5 de marzo de 2015.

[8]Vid., «Once muertos y treinta heridos en ataque en Nigeria a iglesia de un cuartel», Madrid, Agencia ABC.es, 25 de noviembre de 2012, Obtenido de http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1301555, Consultado el 2 de marzo de 2015

[9]Vid., «Recent Highlights in Political Violence», Combating Terrorism Center at West Point (CTC) Sentinel, Vol. 7, nº 1, enero de 2014, p. 21 y Vol. 6, nº 9, septiembre de 2013, p. 23.

[10]Plática con el maestrante en Relaciones Internacionales en la UAM-X, Etienne Mulumeoderhwa Mufungizi, originario de la RDC y estudioso de los conflictos armados en la zona de los Grandes Lagos Africanos, México, 25/febrero/2015.

[11]Cf., «Those Terrible Weeks in their Camp. Boko Haram Violence against Women and Girls in Northeast Nigeria», Documento PDF, Nueva York, Human Rights Watch (HRW), Octubre de 2014, Obtenido de http://www.hrw.org/zh-hans/node/130172/section/6#_ftn46, Consultado el 3 de febrero de 2015.

[12]Vid., «¿Qué fue de las jóvenes secuestradas en Nigeria por Boko Haram?», BBC Mundo, 27 de diciembre de 2014, Obtenido de http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/12/141218_nigeria_que_fue_jovenes_boko_haram_finde2014_yv, Consultado el 25 de febrero de 2015.

[13]«Those Terrible Weeks in their Camp. Boko Haram Violence against Women and Girls in Northeast Nigeria», Idem.

[14]«Boko Haram reivindica su más sangriento ataque en Nigeria», Telam mundo, 21 de enero de 2015, Obtenido de http://www.telam.com.ar/notas/201501/92676-boko-haram-nigeria-terrorismo.html, Consultado el 5 de marzo de 2015.

[15]Vid., Viridiana González Uribe, «Boko Haram, la insurgencia más allá del rapto», 6 de enero de 2015 Obtenido de http://centropublico.com.mx/?p=2386, Consultado el 6 de marzo de 2015

[16]Vladimir Duthiers, Faith Karimi y Greg Botelho, «¿Por qué Boko Haram secuestra niñas en Nigeria?», CCN, 6 de mayo de 2014, Obtenido de http://cnnespanol.cnn.com/2014/05/06/por-que-boko-haram-secuestra-ninas-en-nigeria/, Consultado el 26 de febrero de 2015.

[17}Vid., «Informe 2014/2015 Amnistía Internacional. La situación de los Derechos Humanos en el Mundo», Documento PDF, Madrid, Amnistía Internacional, 2015, Obtenido de https://www.amnesty.org/download/…/POL1000012015SPANISH.PDF, Consultado el 7 de marzo de 2015

 

 

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Esmeralda Yoselin Martell Hernández (México, 1986) es licenciada en Relaciones Internacionales por la FCPyS-UNAM. Su línea de investigación son los temas regionales africanos, en específico en lo que concierne al actuar de las empresas transnacionales en la región de África Subsahariana y su relación con la violación a los derechos humanos. Ha sido profesora adjunta de la clase de África en la FCPyS-UNAM, y ha trabajado también en instituciones del gobierno como SEDEREC y SECTUR. Ganó en 2010 el premio al servicio social comunitario «Dr. Gustavo Baz Prada» que otorga la UNAM de manera anual. Actualmente es maestrante en el posgrado en Relaciones Internacionales en la UAM Xochimilco con el tema de investigación: «Empresas farmacéuticas transnacionales cooptan el libre acceso de medicamentos enfermos de VIH/SIDA en África Subsahariana: el caso de Sudáfrica 1997-2001». Contacto: martell_fcpys@hotmail.com

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