Viajar mediante la fantasía
Héctor Carreto, Clase turista, Monterrey, Postdata Ediciones-UANL-FONCA, 2012.
Raúl Olvera Mijares
Ofrecer al lector un libro de viajes imaginarios puede parecer un propósito baladí, pero no cuando se matiza la naturaleza específica de esos recorridos y el carácter de quien se ha fijado llevarlos a buen término. En su último libro, el poeta y epigramista Héctor Carreto (ciudad de México, 1953), autor, entre otros, de títulos tan sugestivos como deslumbrantes por sus alcances concretos como ¿Volver a Ítaca? (1979), Naturaleza muerta (1980), La espada de san Jorge (1982), Habitante de los parques públicos (1992), Incubus (1993), Coliseo (2002) y Vigencia del epigrama (2006), amén de tres antologías destacables con su poesía, tuvo la afortunada idea de reunir una serie de estampas de viaje, poemas consagrados a ciudades, travesías fantásticas que lo mismo pueden evocar la Troya clásica que el legendario planeta Kriptón (patria de Cal, Clark Kent o Super Man) o bien Monte Albán, Roma o Viena, ciudad en relación con la cual se menciona primero la Catedral de san Esteban y luego una imagen de la Virgen de Guadalupe.
Los traslados en el espacio y el tiempo no son siempre de naturaleza imaginaria. La imaginación es más que todo la facultad que permite al poeta, magnífico editor de su propia obra, trazar un itinerario que contiene a su vez diversos derroteros, los cuales corresponderían a las partes del libro, que son seis: Turistas de oficio (reflexiones sobre el viajero), Made in USA (Nueva York, San Francisco, Washington, D.C.), Cielorraso (geografía de México), Travelling (con doble ele observando la ortografía británica, con París, Tolosa y Lisboa), Tres poemas españoles (Salamanca, Barcelona y Madrid) y, finalmente, Propinas incluidas (Zúrich, Londres, Ottawa), textos bastantes lúdicos, evocadores todos.
Admira la cuidada edición, el sabio fraseo, la alternancia entre verso blanco y prosa poética, el poder de evocación y la rara cualidad de asociar lugares y acontecimientos cruciales. A veces algunas ideas antibélicas afloran en los versos. Otros abordan recuerdos emocionados de escritores y obras pictóricas. Viaje virtual, fantástico, imaginario, el que el lector de este breve y bien trabado opúsculo puede efectuar cuando así lo desee. En menos de una hora habrá dado la vuelta al mundo, haciendo varias paradas en Europa, México y los Estados Unidos. El poema «Propinas incluidas» reza así: «En este paquete están incluidas todas las comidas, y no se preocupe usted por las propinas; en Europa no se acostumbra dejarlas.» / La aclaración me estremeció. Con las propinas junté para el viaje. Con la ironía acostumbrada, el carácter intertextual y algunos otros recursos, la obra poética de Héctor Carreto se lee con fortuna y sin dificultad.
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Raúl Olvera Mijares (Saltillo, 1968) cursó estudios de filosofía en Monterrey y el principado de Liechtenstein. Ha publicado en La Jornada Semanal, La Tempestad, Casa del Tiempo, Replicante, Tierra Adentro, Luvina y La Palabra y el hombre. Entre sus libros se cuentan Puntos cardinales (Conaculta, 2003), Dramaturgia de Monterrey (Universidad de Durango, 2007) y Las influencias expuestas. Recensiones de libros (Calygramma, 2013).











