Un museo de ciencia, técnica e industria
El Emanem
Archivo Histórico y Museo de Minería A.C. en Pachuca
Los museos son acervos de la creación y el alcance de la mente humana. Verónica Ortega analiza el impacto de los museos de ciencia, técnica e industria en general, y del Archivo Histórico y Museo de Minería en Pachuca como caso particular, para difundir y preservar la memoria histórica y las transformaciones que ha vivido la humanidad en los últimos siglos.
Verónica Ortega Ortiz
A veces, hablar de museos es para algunos recordar situaciones traumáticas en la época estudiantil, pues es muy común que los malos profesores, en su afán de realizar actividades extra académicas, soliciten a sus alumnos asistir a alguna exposición y elaborar una reseña de su experiencia, que termina siendo un listado de las cédulas de exhibición, más detallado de lo que cualquier museógrafo se pudiera imaginar.
Pero en otras ocasiones, para otro tipo de alumnos, las visitas al museo son momentos donde se puede aprender o reafirmar algún tipo de conocimiento e incluso encontrar también entretenimiento. No es coincidencia que la mayoría de los colegios destinen tiempo para realizar al menos una vez en el año escolar una excursión a algún museo de ciencias que les interese.
El objeto expuesto en el museo tradicional de arte es presentado comúnmente para la mera contemplación del público, en cambio, en el museo científico los objetos se presentan con la intención de activar los sentidos del visitante y para que éste interactúe con ellos. La museóloga española Francisca Hernández[i] considera que quien visita una exposición en un museo de ciencia y técnica puede experimentar de manera directa y lúdica el hecho técnico o científico, acto que resulta atractivo para cumplir una función pedagógica adicional a la escuela, ya que el museo de ciencias emplea los medios que permiten explicar mejor las leyes científicas, sus aplicaciones tecnológicas y su impacto social.
El físico estadounidense Frank Oppenheimer[ii] afirmaba que el museo científico no es un sustituto de la escuela, pero que quienes lo visitan deben encontrarlo como un sitio estimulante donde pueden aprender. Asimismo, entendía la importancia de que este tipo de museos comuniquen claramente el entendimiento de la ciencia y la tecnología pues su rol incide en los valores humanos y aspiraciones personales.
Breve relato de la génesis de los museos de ciencia, técnica e industria
A finales del siglo XVIII, en Inglaterra se inició el proceso histórico conocido como la Revolución industrial; a partir de la máquina de vapor se descubrieron las leyes de la conservación y transformación de la energía. Fue en aquella época cuando se impulsó exponencialmente la industria y la técnica. Posteriormente, el descubrimiento de técnicas para aprovechar la electricidad y el magnetismo, así como el desarrollo de las ciencias químico-biológicas motivado por los intereses agrícolas y médicos, permitió que las innovaciones de la ciencia sirvieran a la industria. Todos estos nuevos descubrimientos de tiempos modernos pasaron a la historia, en específico, al campo de la historia de la ciencia, y se agruparon sus máquinas, instrumentos y objetos en colecciones que posteriormente dieron lugar a la creación de museos de técnica, industria y ciencia.
Musée des Arts et Métiers
El Musée des Arts et Métiers[iii] de París puede ser considerado uno de los más antiguos museos de ciencias y técnicas del mundo. Su creación en 1794 está ligada al Conservatoire National des Arts et Métiers (CNAM). El CNAM es una entidad pública francesa de carácter científico, cultural y profesional que se constituyó para resguardar distintas colecciones reales del siglo XVI al XX que fueron donadas y que mostraban la evolución de los conocimientos científicos y la técnica. El CNAM se constituyó con la premisa de que se dedicaría a la investigación y difusión de la información y de la cultura científica-técnica.
En el año 2000 reabrió sus puertas después de distintas reformas que buscaban complementar lo expuesto en el museo con diversas actividades pedagógicas, conferencias y actividades temporales, así como con importantes fuentes documentales sobre la historia de las técnicas y el patrimonio industrial. En la actualidad, el CNAM gestiona la red de museos técnicos en Francia, alberga la misión nacional francesa de protección para el patrimonio científico y técnico contemporáneo y participa en diferentes programas de investigación.
Las exposiciones universales y la popularización de las técnicas industriales
Durante el siglo XIX y XX, se realizaron varias exposiciones universales, eventos dedicados a valorizar la producción industrial y el progreso de la época. La primera gran Exposición universal se celebró en Londres en 1851. Para el evento fue construido un edificio de vidrio y metal conocido como el Crystal Palace en Hyde Park, diseñado por el naturalista y diseñador inglés Joseph Paxton.
Francisca Hernández considera que con esta primera exposición se dio origen a uno de los primeros museos de la ciencia y la técnica de la historia. La primera Exposición universal demostró la gran convocatoria de masas que estas exposiciones tuvieron, que la arquitectura y los contenidos de la exposición conformaban una obra total, inauguró la publicación de guías de recorrido expositivo, y mostró que la exhibición de máquinas en movimiento resultaba ser una de las cuestiones más atractivas para los visitantes.
La popularidad de la primera Exposición universal aunada a la gran inversión económica llevó a decidir la creación de distintas entidades educativas en Reino Unido. En 1857 se inauguró el Museo de Ciencias de Londres[iv] (el museo en la actualidad busca comunicar la ciencia a través de un entorno multisensorial y multimedia, así como resaltar el impacto de la tecnología y los avances científicos en la sociedad). En sus colecciones destacan objetos que exponen los avances a lo largo de la historia en la ciencia, la tecnología y la medicina. Permite al visitante conocer desde objetos de fuerte valor histórico hasta invenciones y descubrimientos actuales. Los recursos expositivos con los que cuenta son muy variados y entre ellos se encuentran distintas galerías interactivas, un cine IMAX 3D, espacios 4D, simuladores de vuelo, galerías de juegos, exposiciones prácticas, instrumentos y modelos que ilustran principios científicos y demostraciones animadas.
El gran museo técnico de Múnich
El Deutsches Museum[v] de Múnich fue inaugurado en 1903 por el ingeniero alemán Oskar Von Miller y es considerado el museo tecnológico más grande del mundo. El museo fue reubicado en 1925 en la isla de Isar y reconstruido en 1945 por los daños que sufrió en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de su gran tamaño, su colección se desborda a varias sedes que exhiben algunas de sus secciones, como por ejemplo, el Museo del transporte en el distrito Theresienhöhe de Múnich, el hangar en el campo de aviación Schleißheim, y el Deutsches Museum de Bonn.
Además de que su colección recoge objetos de gran importancia histórica que muestran el desarrollo científico y tecnológico, el museo mantiene una constante adquisición de nuevas piezas que le permite exponer las temáticas actuales de investigación. A esta constante actualización de su exhibición se suma el hecho de que en el museo los visitantes tienen la posibilidad de presenciar demostraciones in situ de algunos procesos de fabricación durante el recorrido museístico.
Así pues, estos museos incluyen entre sus recursos museográficos maquinaria, vehículos, herramientas, mobiliario y otros objetos. También, existen museos de ciencia, técnica e industria que se encuentran ubicados en antiguos espacios industriales. La construcción del discurso museográfico se constituye por quienes aportan recuerdos, objetos, documentos y toda clase de patrimonio material e inmaterial para el funcionamiento óptimo del museo.
Para comprender la relevancia de un sitio de patrimonio industrial, es necesario situarlo en un contexto histórico-geográfico y considerar además su impacto social. Al paso del tiempo, el ámbito industrial cambia de acuerdo a las necesidades y recursos de la sociedad en la que se inserta. Los bienes materiales que son desocupados pasan a formar parte del inventario histórico de la región y dan cuenta de su significado social dentro de la época a la que pertenecieron.
Sánchez Mora considera que el museo funciona como medio de comunicación para la ciencia por su capacidad de conjuntar distintas acciones comunicativas, ya que «la divulgación de la ciencia es una labor multidisciplinaria cuyo objetivo es comunicar, utilizando una diversidad de medios, el conocimiento científico a distintos públicos voluntarios, recreando ese conocimiento con fidelidad y contextualizándolo para hacerlo accesible».[vi]
El Archivo Histórico y Museo de Minería en Pachuca
El trabajo de estudio, rescate, conservación y difusión del patrimonio industrial del Archivo Histórico y Museo de Minería A.C.[vii] en Pachuca comienza en 1987 por la iniciativa de algunos historiadores de integrar el archivo de la empresa minera llamada Compañía de Real del Monte y Pachuca. A partir de 1988 fue ubicado en el antiguo edificio de la Negociación Minera de San Rafael y Anexas en Pachuca, capital del estado de Hidalgo. Es en 1995 cuando se constituyó jurídicamente el Archivo Histórico y Museo de Minería, Asociación Civil (AHMM, A.C.). El AHMM cuenta en su colección con un gran acervo documental de la actividad industrial minera desde la época colonial hasta la actualidad, elementos de cultura material como maquinaria y herramienta, y ofrece exhibiciones en relevantes sitios patrimoniales. El equipo de trabajo transdisciplinario que lo conforma ha mantenido una constante labor de rescate y reutilización de inmuebles, maquinaria y herramientas. El AHMM cuenta con diversos museos localizados en Pachuca y Real del Monte, Hidalgo, con los cuales permite al visitante conocer la historia minera de la región, apoyado con la colaboración de antiguos mineros que le permiten consolidar un discurso museológico que expone el impacto social de la ciencia, la técnica y la industria.
Para delimitar la periodicidad de la minería en la región de Pachuca-Real del Monte[viii] que expone el AHMM se clasifican de manera convencional las distintas épocas de la industria minera en aquella región. La primera de estas épocas es el «Antecedente prehispánico», con la extracción subterránea de obsidiana. Las siguientes deben el nombre del periodo a la procedencia del capital económico. Es por esto que la primera es llamada «Época colonial» (1552-1821), mientras que el segundo periodo lo constituye la etapa de la llamada «Compañía Inglesa» (1824-1849). Después se pasa al «Período mexicano» (de 1849 a 1906). Con el siglo XX se tiene el «Periodo norteamericano» (1906 a 1947) y el «Periodo paraestatal» (1947-1995). Desde 1995 y hasta la fecha se tiene el período de «Explotación privada», en el que, aunque ahora ya no se tienen trabajos subterráneos, se reprocesan los depósitos de los residuos de los procesos de beneficio del siglo XX, que aún rinden cada mes algunas toneladas de plata y una pequeña cantidad de oro.
El Museo de Minería en la ciudad de Pachuca posee un recorrido compuesto por una exposición permanente que aborda las temáticas de exploración geológica y mineral, procesos de tratamiento de los minerales, asuntos del gremio minero y seguridad industrial. Asimismo, cuenta con exposiciones temporales donde da espacio a la exhibición de diversas muestras artísticas de interés general.
En Real del Monte, el AHMM tiene otras sedes en sitios recuperados que conforman parte de un patrimonio cultural minero de fuerte valor histórico para la industria minera. El Museo de Sitio Mina de Acosta fue abierto en 1993 y permite recorrer una mina que funcionó de 1727 hasta 1985, en la cual el visitante puede conocer las actividades del trabajo minero que se realizaba en aquel lugar. En las instalaciones arquitectónicas se exponen objetos que dan testimonio de las diferentes etapas históricas de la industria minera regional. Su museo de minería incluye en su recorrido el interior de una sección de la mina de Acosta que ha sido adaptada museográficamente como espacio expositivo.
En 2004, se abrieron las puertas del Museo de Medicina Laboral y Centro Cultural Nicolás Zavala, ubicado en el antiguo hospital minero fundado en 1907. Esa institución fue creada en la época minera por la necesidad de contar con un centro hospitalario para los trabajadores que sufrían accidentes laborales o enfermedades crónicas adquiridas por el desempeño de su trabajo en la mina. El museo hoy conserva las instalaciones y el mobiliario y equipo médico utilizados desde su apertura, y se constituye como un museo de ciencia que permite exponer la historia de la medicina laboral en México.
El último museo inaugurado por el AHMM es el Museo de Sitio y Centro de Interpretación Mina la Dificultad, el cual expone la vida minera regional y se apoya en recursos museográficos que consolidan los vestigios industriales que se pueden observar in situ. Este lugar expone al visitante la transición tecnológica entre la máquina de vapor y el inicio del uso de la electricidad, ya que en esa mina se instaló en 1889 la máquina de vapor más potente de México, y fue en el año de 1897 cuando inició la aplicación de la electricidad para el accionamiento de la maquinaria.
Finalmente, se ha hecho público en 2014 el proyecto de iniciar los trabajos de recuperación de la antigua mina de Dolores en Real del Monte, la cual incrementará la oferta de museos del AHMM. Así, el patrimonio industrial al ser conservado consigue una rehabilitación cultural de las áreas afectadas por el cese de la actividad productiva.
Es así que el Archivo Histórico y Museo de Minería A.C. en Pachuca ha ganado una notable relevancia debido a su fuerte consolidación y considerable impacto socioeconómico en la región, y sus acciones museísticas han sido consideradas, por justas razones, un referente nacional para los museos de ciencia, técnica e industria. Su trabajo en la conservación y reutilización de sitios patrimoniales ha permitido revelar el impacto cultural de la industria minera en el estado de Hidalgo.
NOTAS
[i] Más información en El museo como espacio de comunicación, Hernández Hernández, F. (2003), Gijón, Trea.
[ii] Texto completo: «Rationale for a Science Museum» de F. Oppenheimer, publicado en 1968 en Curator: The Museum Journal, Vol.1 Núm. 3, pp. 206-209. Si se desea consultar, debe recuperarse del sitio web del Exploratorium: http://www.exploratorium.edu/frank/rationale/rationale.pdf.
[iii] Más información del Musée des Arts et Métiers en su sitio oficial: http://www.arts-et-metiers.net/musee/.
[iv] Más información en: www.sciencemuseum.org.uk/about_us/.
[v] Para más información del Deutsches Museum, consultar http://www.deutsches-museum.de.
[vi] Sánchez Mora, A. (2010), Introducción a la comunicación escrita de la ciencia, México, Universidad Veracruzana.
[vii] Archivo Histórico y Museo de Minería (2014). Información general recuperada el 26 de octubre de 2014 del sitio web del Archivo Histórico y Museo de Minería A.C.: http://www.distritominero.com.mx/.
[viii] Se consultó Una aproximación a la historia de la minería del Estado de Hidalgo de J. Ortega Morel (1997). Pachuca, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo–SEP/FOMES.
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Verónica Ortega Ortiz. (Pachuca, Hidalgo). Dedica su tiempo a “leer museos y visitar libros”. Es maestrante en Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente realiza una estancia de investigación en la Universidad de Barcelona.





