Ten cuidado de a quién le rompes el corazón
Eduardo de Gortari
Envases
Para Luis Téllez
Botellas de coca cola
algunas tardes de cine
ciertos cuerpos que contenían, a su vez, las tardes
ciertos coches, asientos traseros
botellas de cerveza
y consolas de 16 y 64 bits
cajas de pizza
cajas de discos y discos
donde aprendí fugaces cosmogonías
volantes, pistones llenos de futuro inmediato o de presente perpetuo
y también algunas frases, algunas simples canciones //: códigos
para acceder a niveles ocultos//
bancas, pupitres, ventanas, ceniceros:
envases de mí o de lo que tuve
con etiquetas que indicaban:
envase no retornable
Keith Richards toca dormido su guitarra
Una noche de 1792 Rouget de Leslie compone medio dormido «La marsellesa»
Coleridge sueña un poema y lo transcribe inconcluso
//desde entonces sospecha:/ cualquier realidad/ cualquier obra:/ fragmentos//
Una mañana, antes del primer café, Paul McCartney tararea
una canción napolitana sobre huevos revueltos
los huevos revueltos de ayer
Keith despierta y tiene una tonada
son las 2 a.m. y tiene una tonada
tiene una tonada
y una pequeña grabadora:
toma su guitarra/ presiona rec/ toca unas notas/ luego se duerme
¿Si sueñas con un blues estupendo
y despiertas con 20 segundos de «Satisfaction»
seguidos de hora y media de ronquidos,
la rosa qué?
El por qué de la civilización según Futurama, temporada 3, episodio 15, «I Date a Robot»
Debería empezar diciéndote, Fry, que no es real, pero eso //ambos lo sabemos// no es
argumento suficiente:
enamorarse de una robot no importa porque nunca se ha tratado de que sea real:
ha sido verosímil y también plausible/
en las mejores ocasiones ha sido increíble
pero real, nunca
No es que no sea cierto lo que sientes; es que no importa
Reales son los contratos, las hipotecas, los seguros médicos, las facturas
pero una relación, no
no es que no sea cierto lo que sientes, es que al igual que la versión robótica de Lucy
Liu tú también fuiste programado:
esa caída por grietas del espacio/tiempo
esa enfermedad que te reclama aun cuando no estás enfermo
esas palabras en la radio que parecen tuyas
son un invento de Shakespeare, famoso programador de software isabelino
Debería empezar diciéndote, Fry, que toda esa bioquímica avanzada y canciones pop
son un pretexto para que tengas hijos o un pretexto para que adoptes o un pretexto para
que tengas niños de probeta o un pretexto para tener clones
no para besar la versión robótica de una actriz del siglo XXI
porque todas las guerras los libros la tecnología fueron inventos para impresionar
chicas:
la civilización es un pretexto para tener sexo
Ten cuidado de a quién le rompes el corazón
No debió botar a ese chico aquella noche en el bar
ése que dijo estar en una banda
Escuchó esa canción en todas las fiestas y en todos los coches
en todas las estaciones durante todas las estaciones
Incluso tuvo un novio fanático del grupo que le decía puta madre yo debí escribir esa
canción
y ella suspiraba pensando que no
que a él no lo rechazó
que él no creía en el fondo que ella fuera tan jodidamente especial
Debió acostarse con Thom para que nunca se hiciera famoso
por esa canción donde ella flota como una pluma y corre y corre y corre y corre hasta el
último coro
y sobre esos cuatro odiosos acordes
nadie nunca menciona su nombre
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Eduardo de Gortari (Ciudad de México, 1988) es autor de los poemarios Singles //05/08// (RDLPS) y La radio en el pecho (FETA, 2010), que fue elegido como uno de los mejores libros del 2010 por el diario Reforma. Ha colaborado en revistas como Tierra Adentro y Luvina. Estudia Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM. Actualmente es becario del FONCA.












