El silencio del cuerpo

Por  |  0 Comentarios

 

Andrea Alzati

 

 

 

lluvia

las gotas de lluvia

caen a la velocidad

del pensamiento

de la luz

 

 

elephantsilencio

el silencio del cuerpo

es un ojo diminuto

un alfiler descosiendo el tiempo

apenas

y se viste

de puntas

y se abre a las hebras

de las piernas del minotauro

y las piernas son más laberinto que piernas

y el silencio es más laberinto que silencio

así

sin los huesos

sin el puño ancho de la frente

el cuerpo se cierra

en condición de semilla

 

 

años

(los años

se van

amontonando

como piedras

uno

sobre

otro)

 

 

repten la sangre

somos en la sangre

un nudo en la sangre

anudado por las manos débiles

del aire

somos pequeños ríos de sangre

(íntimos barcos pequeños

navegan el interior

de la mente-cuerpo y

no llevan pasajeros)

somos en la sangre

un puño de células

unidas por el mero capricho

de estar vivos.

 

 

noche

la noche es un silencio agrio

de cuerpos acercándose

ciegamente hacia la muerte

 

tenemos el sueño

en los nudos de la espalda

 

el hambre nos ensucia

la cara de los dientes

 

la anciana noche siempre

está buscando una escalera,

tiene la costumbre necia

el arraigado hábito

de buscar frutas calvas

en macetas abandonadas

 

la noche es un silencio agrio

y tiene una perra sirena

esquinada en el vientre.

 

 

 

 

____________

Andrea Alzati (Guanajuato, 1989) estudió Literatura Iberoamericana en la Universidad Iberoamericana. Su blog es www.poetificaciones.blogspot.com

Print Friendly

Cuadrivio, revista de literatura, política, ciencias y artes.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>