Bells of Rhymney

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Juan Cruz León

 

 

Fourth Time Around

 

Zimmerman tenía razón.

Por cuarta vez

Estoy dando vueltas

Entre tus zonas y las mías.

Rompiendo azulejos

Con mi cabeza,

Al intentar dar con tu sitio.

 

Ahora

Ella saca nada

De sus bolsillos

Y se muerde la comisura de los labios

Pensando que NADA sigue igual,

Y que yo me vanaglorio

De este espacio

Que me tocó en suerte.

 

 

In a Lonely Place

 

Conducime a este silencio,

A esta leve percepción de vacío.

 

Al tema de Ian Curtis

Que suena por quinta vez

En un homenaje falso

 

Conteniendo siluetas

Y formas,

Y lágrimas,

 

Si no puedo más

Que dibujarte en bocanadas

De humo.

 

 

Bells of Rhymney

 

Hubo una época de

botas de media caña

y jerséis rotos y

música suspendida

como gotas.

Sobre nosotros.

 

Adivinando el I-Ching de alguien

El dibujo ese raro, que termina en la lectura

Del sofá

Y sus peligros.

Como un atisbo de confort que habrá que evitar,

Algún día.

 

Cuando suenen las campanas,

Y el olor a incienso nos desmaye de risa,

Y te baje la presión, Y te lleve a casa.

 

Sólo así entenderás la verdadera verdad

De los agnósticos,

Que no queman nada,

Pero se prenden fuego, de algún modo.

Sin pensarlo.

 

En la farola oscurecida de las tardes de tu casa

de City Bell,

Fumando porro y

Contando historias de tu abuela en el Armenonville.

O de la casa de los Crema, donde estaba la foto

Del Cristo Sufriente

Dela Escuela CientíficoBasilio.

Esa que es negra y blanca, y afilada.

Como un Greco.

Pero fea

Y tremebunda.

Tomaba la leche y me iba, rápido,

Tanto como podía.

Porque era el Dios del olor a kerosene

El que lloraba y la pasaba mal.

 

 

Boomerang

 

Sopla y vuelve,

como el helio en

el verano.

 

–A veces recrudece

esa sensación–

 

 

18:56

 

El mismo tintineo,

a la misma hora,

en ese mismo espacio,

que es un centímetro cuadrado

de ventana,

a las dieciocho y cincuenta y seis.

 

 

 

Tu sitio es todos los sitios

tu taza de café

tu emblema

tu traje gris

tu corazón de mercurio

tus pies de barro seco

tu libro viejo

tu miga de galleta

tu olor a naftalina.

 

 

 

Los fantasmas de la electricidad

Resplandecerán entre

La humedad de las paredes.

 

Como tu boca,

En el agrio precipitarse

De un vaso de vino.

 

 

 

Sueño con Brooklyn,

Con esta puta bic que

Se me escapa entre los ojos.

En la sadomagia

De los pelafustanes dela Sunset Blvd.

En tus tetitas de Versace,

En tus pedos de screwdriver.

 

Todo por parecerte a Truman Capote.

 

 

 

 

_____________

Juan Cruz León (La Plata, Argentina). Periodista todoterreno, rocker a los tumbos y poeta empecinado.

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Cuadrivio, revista de literatura, política, ciencias y artes.

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