La Copa Mundial FIFA 2022 en Catar
Publicado el 02. jun, 2014 por Cuadrivio en Política y sociedad
El futbol asociación como estrategia de política internacional
La designación de sedes para el Mundial no es un acto fortuito, ni democrático. Por el contrario, es un acto meramente político en donde se mueven e interactúan poderosos intereses, atraídos por la visibilidad internacional y la atención mediática que recibe el país sede antes, durante y después de la justa deportiva. Ana Teresa Medel analiza la racionalidad detrás de la «sorpresiva» designación de Catar como sede del Mundial en 2022, así como las complejas y variadas estrategias de poder suave que ha implementado el emirato para colocarse ante el ojo internacional como una potencial regional y un actor con pretensiones e intereses globales.
Ana Teresa Medel García
Haber sido electo como el primer Estado árabe en hospedar a la Copa Mundial FIFA 2022 fue complejo. Desde su elección como sede del mayor torneo futbolístico internacional, el mundo deportivo tiene sus ojos e interés puestos en Catar. El asombro y la crítica han sido parte intrínseca del proceso desde que en 2010 el Congreso de la FIFA votó por este emirato. Temas como el uso de la política en la definición del futbol internacional, la corrupción e incluso la violación a los derechos laborales se insertan al respecto a 8 años de que se inicie la justa, pero también la estrategia catarí y el determinante papel que desempeñó su cuerpo diplomático a casi un decenio de presentar su candidatura ante la FIFA.
Introducción
El aumento paulatino de la presencia internacional de Catar no es un evento fortuito. Como resultado de una planeación estratégica y una visión claramente empresarial, este emirato se ha consolidado como el Estado con el mayor ingreso per cápita del mundo y como un Estado con la solidez suficiente para buscar alternativas para asegurarse un futuro próspero, sabiendo que el pilar de su economía es una riqueza natural que en algún momento escaseará.
Consciente de ello, Occidente ha encontrado en Catar un aliado estratégico en la compleja región de Medio Oriente. La estabilidad política catarí y sus relaciones internacionales ofrecen un escenario idóneo para el acercamiento entre ambos, sin embargo, es la política de los dos últimos jeques la que ha elevado el perfil internacional del emirato. Se trata de una estrategia en la que el deporte ha sido medular para la generación y fortalecimiento de sus relaciones diplomáticas, tanto a nivel regional como a nivel internacional: el futbol asociación es la máxima expresión del éxito catarí en las relaciones internacionales.
En dicho contexto, el presente trabajo versa en torno a la elección de Catar para albergar la Copa Mundial FIFA 2022 como resultado del uso de la diplomacia, la política y la economía por parte del gobierno catarí, y en torno a los funcionarios de alto nivel que encontraron áreas de oportunidad a lo largo del proceso. Asimismo, se analizan las acciones previas y posteriores a dicha elección, las cuales ofrecen un panorama integral que permite reflexionar sobre el papel que Catar desempeña actualmente en Medio Oriente, así como sobre la reformulación de algunos aspectos tradicionalmente conflictivos en las relaciones de la región con Occidente.[1]
La política internacional en el futbol asociación
El uso del futbol asociación como herramienta de la política es un fenómeno cuya dinámica está estrechamente vinculada al grupo de poder que represente a la sociedad, sea a nivel municipal, estatal, federal, regional o internacional. Múltiples son las aristas dentro del rubro en las que se inserta la política,[2] manifestándose con distintos matices de acuerdo al contexto nacional e internacional.
Siendo el escenario en el que convergen el mayor número de naciones, el futbol asociación es el deporte con mayor impacto global en términos sociales, económicos, culturales, políticos y diplomáticos, principalmente. Su influencia es tal, que una de las estrategias del poder suave desde el siglo XX hasta el XXI ha sido el uso de éste dentro de su política exterior, logrando en varios casos resultados positivos, pero también algunos otros que llaman al análisis.
Seguida de los Juegos Olímpicos de verano, la Copa Mundial FIFA es el evento con mayor audiencia a nivel internacional. Ello promueve en el aparato estatal el interés de ponerla en la mira de aquellos interesados en la disciplina, la cultura, el turismo, pero también la economía. Sin embargo, detrás de la elección del país sede hay un profundo trabajo de cabildeo y negociación desarrollado en una atmósfera en la que se reflejan las relaciones internacionales de cada candidato, pero también las de los miembros del Congreso de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), que emiten su voto para la elección de la sede.
Con la finalidad de expandir el futbol por el mundo, es objetivo de la FIFA organizar en todos los continentes la máxima justa futbolística. En el año 2022, Medio Oriente será escenario de dicho encuentro: será Catar el responsable de la organización.
Este acontecimiento significará el acercamiento más significativo entre Occidente y Medio Oriente, sin embargo, ello no significa que el conflicto existente no permeará. A diferencia del resto de los países de la región, el emirato catarí ha presentado un desarrollo particular que, en conjunto con una diplomacia activa y una inmersión en temas occidentales, ha dado lugar al escenario idóneo para conciliar incluso algunas divergencias históricas entre las potencias de Occidente y la región.
La candidatura de Catar para ser sede de la Copa Mundial FIFA 2022 representa un intento del emirato para reducir su dependencia económica del gas y el petróleo; sin embargo el fenómeno es complejo y significa transformaciones tanto para Occidente como para Medio Oriente: por un lado, se ha intensificado el acercamiento de la región a las principales instituciones deportivas internacionales de tradición europea, con la finalidad de permear en su política, economía y diplomacia tradicionalmente musulmanas; del otro lado, Catar refleja su deseo de expandir su riqueza e influencia en el horizonte occidental: la inversión económica les otorga mayor control sobre sus instituciones, fortaleciendo probablemente la corriente de la islamización.
La política deportiva catarí en los últimos años: un modelo integral
La sorpresiva elección de Catar para albergar la Copa Mundial FIFA 2022 obedece no sólo al trabajo preparativo para su postulación en 2010, sino a una serie de acciones relacionadas a la promoción del deporte. Para llevarlas a cabo el Estado catarí ha asumido tres funciones: 1) ser organizador y sede de eventos deportivos relevantes de talla regional e internacional, 2) ser promotor de la activación física de su población y 3) ser buscador y desarrollador de talentos deportivos.
Tras haber presenciado el Tour de Francia en 2001, el entonces emir Hamad bin Jalifa Al Thani contactó al ciclista belga Eddy Mercks para pedirle que organizara una carrera similar en Catar, la cual se sigue realizando hasta la actualidad. Eventos deportivos tuvieron lugar posteriormente como resultado del Plan Estratégico 2007-2022, establecido por el Comité Olímpico Nacional:[3] Desde 2004 Catar alberga el Gran Premio de Motociclismo; en 2008 albergó el Tour Mundial Ecuestre; desde 2009 organiza anualmente una carrera de ciclismo para mujeres; en 2010 organizó el Campeonato Mundial de Atletismo en Pista Cubierta, entre una numerosa serie de eventos deportivos asiáticos, entre los cuales fueron los Juegos Asiáticos de 2006 la punta de lanza para la proyección internacional catarí.
En cuanto a la segunda función asumida por el Estado catarí, en uno de sus primeros esfuerzos, el futbol asociación catarí se dedicó a la importación de grandes jugadores mediante contratos millonarios,[4] desarrollando así el interés de su población en este deporte. Como acción adicional, en 2012 Catar estableció la Primera Jornada Nacional del Deporte, en la cual se acordó que cada segundo martes de febrero se celebraría el Día Deportivo del Estado de Catar con la finalidad de promover un estilo de vida saludable entre la población catarí.[5]
La tercera función se materializó con la creación del Hospital de Medicina Deportiva y Ortopedia de Catar (Aspetar), el cual fue construido en 2006 para los Juegos Asiáticos y en 2008 se estableció como Centro Médico de Excelencia de la FIFA. Este hospital es el primero de la especialidad y presta su servicio a todos los atletas y deportistas de su territorio[6] con la finalidad de lograr que alcancen su máximo potencial. Con ello, y con la tecnología de vanguardia con que está equipado, se busca de manera paralela el descubrimiento y desarrollo de talentos deportivos.
Catar como el Estado idóneo para realizar la Copa Mundial FIFA 2022
El anuncio de la elección de Catar como sede de la Copa Mundial FIFA 2022, el 2 de diciembre de 2010, sorprendió al mundo entero. Con un apoyo de 14 de los 22 miembros del Congreso de la FIFA,[7] este emirato venció a Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y Australia en su deseo por ser también sedes de la justa deportiva. Se generaron cuestionamientos y debates en torno a la elección de un país árabe cuyas condiciones climáticas no son favorables, así como comentarios y análisis alrededor de los antecedentes que lo posicionaban, frente a los demás candidatos, como la mejor alternativa para celebrar un campeonato mundial de tal magnitud.
La aspiración catarí se materializó paulatinamente con acciones estrechamente vinculadas al deporte, pero también a las relaciones personales entre el emir y Occidente. La coyuntura política, aunada a la riqueza natural del emirato del golfo, conformó dos aspectos decisivos en el proceso.
El gas y petróleo: impulsores de la estrategia catarí
La generación de capital económico en Catar por una clase burguesa de estructura islámica tradicional,[8] fomentada por la riqueza proveniente del petróleo peninsular, ha sobrepasado notablemente las necesidades financieras del propio país y se ha volcado hacia inversiones en el exterior desde la década de los noventa.[9] Este «nuevo capital financiero autónomo» no sólo integra sino que también refuerza el capitalismo mundial en tanto que su expansión se dirige a empresas estratégicas en diversos ámbitos de la economía internacional: las comunicaciones y el futbol entre ellas.
Aunada a la autonomía adquirida por la posesión de la tercera mayor reserva de gas y petróleo a nivel internacional, la relación antecedente con Occidente motiva la expansión de su influencia en sectores estratégicos. Bajo el influjo del dominio colonial europeo, del cual se independizó en los años 70,[10] Catar se ha cuestionado acerca de su capacidad de adaptación y funcionalidad frente al nuevo orden mundial; su adaptación a las organizaciones deportivas internacionales se inserta en la solución de este cuestionamiento y, a diferencia de otros países de la región, bajo los liderazgos del jeque Tamim bin Hamad Al Zani y el anterior de su padre, actualmente ejemplifica la entrada del Islam a la modernidad.[11]
En dicho afán, la flexibilidad presentada ha permeado en sus relaciones exteriores, dentro de las cuales el tema deportivo se muestra como parte integral de su diplomacia; Catar ha fomentado al deporte occidental entre los catarís y paralelamente ha atraído numerosas justas regionales e internacionales a su territorio, con apego siempre a una normativa institucional que mucho se acerca a los valores netamente occidentales (democracia, juego limpio, antidopaje, participación de la mujer, entre otros).
Catargate y el proceso de selección como sede para la Copa del Mundo FIFA 2022
Pese a que hoy en día Catar cuenta con la capacidad económica y la infraestructura suficiente para practicar o albergar prácticamente cualquier deporte, ser seleccionado para organizar un mundial de futbol precisa, de manera adicional, el cabildeo previo a la votación. Al respecto, tras el triunfo sobre los otros candidatos, han surgido cuestionamientos en torno a la negociación que tuvo lugar para que, de los 22 miembros del Congreso con derecho a voto, 14 votaran por el emirato árabe. La propia FIFA ha iniciado una investigación bajo el supuesto de que el gobierno catarí aseguró su candidatura a cambio de contratos, patrocinios y negociaciones millonarias tanto a nivel público como privado.
Las «trampas» que hizo Catar, de acuerdo con France football, que se han documentado por la propia revista y han generado controversia y polémica a nivel internacional, poniendo incluso en duda la viabilidad de realizar el evento en la sede establecida, son conocidas como Catargate. Si bien la compra de votos o el establecimiento de sedes a través de procedimientos extra oficiales no es un tema nuevo, es preciso destacar que se trata de la primera ocasión en que el poder e interés de un país de Medio Oriente determina la directriz de las decisiones de una organización tradicionalmente occidental.[12]
El llamado Catargate[13] involucra, entre sus principales actores, a la Unión de Federaciones de Futbol Europeas (UEFA), a la Federación Española de Futbol, a la Federación Asiática, al FC Barcelona, al París Saint-Germain FC (PSG), al entonces presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, al entonces presidente del FC Barcelona, Sandro Rossell, al entonces presidente de la UEFA, Michel Platini, quienes respondiendo a intereses de carácter personal, negociaron con el entonces jeque catarí la compra-venta de clubes deportivos, cadenas televisivas, patrocinios, etc.
Es evidente que la presencia de dicho país en Occidente aumentó a raíz de dicha decisión, así como también lo es la astucia catarí al momento de realizar las negociaciones. En aquel momento el contexto futbolístico-financiero en Francia era de crisis: en 2010, el club francés PSG se encontraba en problemas financieros, por lo que a cambio del voto de Michel Platini una inversión catarí tendría lugar para el club francés;[14] además se acordó con el presidente Sarkozy la creación de beIN Sports, con la finalidad de hacer frente a Canal+.
Por su parte, la inversión millonaria catarí se extendió hasta territorio español con la compra del club Málaga y el patrocinio al FC Barcelona, que en aquel tiempo se encontraba con problemas financieros a poco tiempo de haber asumido la presidencia Sandro Rosell, quien hacía algunos años atrás había iniciado ya negocios creando la Aspire Football Dreams con el objetivo de impulsar a la Selección de Futbol Catarí.[15] De manera adicional, el apoyo español se pactó a cambio del apoyo catarí a la candidatura de España y Portugal para el mundial del 2018, y se acordó un partido amistoso en Catar a cambio de una suma de dinero.
Lo anterior refleja una inversión unilateral hacia un abanico de líderes del futbol europeo. Con ello Catar logra fortalecer su presencia internacional no sólo en el ámbito futbolístico, sino también en el económico, en aras de buscar alternativas prósperas a su dependencia actual del gas y el petróleo. Sin embargo, estas maniobras le han valido la puesta en duda sobre su legitimidad como líder del deporte internacional, además del riesgo en ciernes de perder la candidatura a causa de la inconformidad de algunas personalidades y ex candidatos, quienes han logrado que la FIFA realice una investigación para asegurarse de que el proceso de selección se llevó a cabo en un ambiente de transparencia y de acuerdo a la normativa establecida por dicha Federación.
El debate continúa…
¿Por qué le interesa a Catar formar parte del engranaje occidental, al mismo tiempo que a Occidente no le incomoda la intrusión del emirato en su desarrollo deportivo e incluso cultural? Si bien es clara la participación económica en la respuesta, existen otros factores que propician la legitimación de esta relación a nivel internacional.
Por parte de Occidente, la estabilidad económica que el emirato aportó a los diversos clubes de futbol fue fundamental, además de los negocios establecidos anteriormente y el aseguramiento de la concesión de los derechos de transmisión de la UEFA a la televisión francesa. Aunado a ello, Michel Platini sostiene que favoreció esta candidatura toda vez que el país árabe ya se había postulado en cinco ocasiones anteriores; lo cual reflejaría sin duda alguna la actual apertura de Occidente hacia el mundo islámico. El tiempo favorecerá esta respuesta en caso de que Medio Oriente y Occidente mejoren el diálogo en aquellos rubros que resultan todavía ásperos. Quizás Catar se presenta como el modelo que podrá seguir el resto de la región de acuerdo al interés de Europa y Estados Unidos.
Por parte de Catar, la respuesta es más sencilla y evidente: dicho emirato es el escenario cuasiidóneo para realizar una Copa Mundial de Futbol en tanto que, a diferencia de sus vecinos, no tiene conflictos sociales recientes y cuenta con una estabilidad política la cual ha ido apuntalando a la par de su perfil exterior en varios ámbitos. Asimismo, es consciente de sus fortalezas y debilidades en cuanto a recursos naturales, por lo que también ha establecido el rumbo de su economía, política, cultura y sociedad. Cuenta con un plan estratégico de desarrollo social y humano en el cual se incorporó la organización de la copa FIFA 2022: el Qatar National Vision 2030.
La Visión Nacional Catarí y su legitimidad internacional
Con la intención de continuar con esta política de fomento al deporte, al gobierno catarí no le bastó haber sido seleccionado para el mundial de 2022: dentro de su plan estratégico con miras a 2030 continúa siendo fundamental la organización de mega eventos deportivos y por ello albergará en 2015 el mundial de basquetbol. Además, en 2011 se postuló para organizar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2020 (candidatura que perdió frente a Tokio); ofreció ser la sede del Mundial de Atletismo de 2017 y se ha interesado en ser sede de la partida del Tour de Francia en 2016. Por lo anterior, aunado al hecho de que toda esta estrategia ha afectado sus políticas públicas, es innegable el fomento al deporte entre sus ciudadanos con la construcción de instalaciones deportivas, así como con la promoción de la actividad física, materializada con el establecimiento de la Jornada Nacional del Deporte, ello sin mencionar que la participación de la mujer en el deporte se ha incrementado.
En el ámbito empresarial, las acciones de la Visión Nacional Catarí siguen teniendo lugar: Qatar Airways se consolidó como la aerolínea oficial del Tour de Francia en 2011, año en el que también compró el 70 % del París Saint-Germain, según lo acordado antes de las elecciones de 2010, así como también la cadena Al Jazeera compró los derechos para televisar los partidos de la liga francesa durante cuatro temporadas por un costo de 90 millones de dólares.
Pese a estos esfuerzos, no puede ocultarse que sigue en la mira internacional el hecho de que Catar pudo haber ganado la candidatura a base de prácticas desleales. El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, no descarta una colusión entre los candidatos o con terceros actores, y ha planteado incluso la posibilidad de realizar una nueva votación para legitimar la elección de Catar, por una parte, pero también para legitimar los procesos establecidos por la propia FIFA. A esta posibilidad se le suman dos temas claves para el desarrollo del mundial en el emirato. El primero gira en torno a la posibilidad de cambiar la fecha de realización del evento, dado que en verano las condiciones climáticas son inapropiadas para realizar los encuentros futbolísticos. El segundo tema ha sido puesto de relieve por organizaciones no gubernamentales que han evidenciado que en el proceso de construcción de la infraestructura para el evento han ocurrido casos de explotación laboral, costando a la fecha la vida a más de 1 000 trabajadores por las precarias condiciones de trabajo y la ausencia de prestaciones.
En este sentido, la estrategia del nuevo emir deberá centrarse no sólo en la búsqueda de alternativas al gas y al petróleo, sino también en la legitimación de los logros que al momento ha obtenido por la vía económico-deportiva.
Consideraciones finales
Catar tiene un reto para la organización y ejecución del campeonato en 2022. Más allá de las críticas de las que está siendo objeto, las irregularidades en el proceso de elección como sede o los comentarios sobre el hecho de que es un país muy pequeño y con condiciones ambientales calurosas, sin cultura futbolística y en el que se han violado los derechos humanos durante la construcción de estadios, Catar precisa concentrarse en la consolidación de su economía y en su legitimación internacional con el objetivo de garantizar la estabilidad a futuro.
La estrategia planteada desde hace más de una década ha permitido que el deporte se convierta en un medio por el cual el mundo árabe se presenta como una oportunidad para Europa, así como Europa se presenta como una oportunidad para el mundo árabe, ello incorporando una política deportiva integral en la que la organización de eventos deportivos y la masificación y especialización del deporte son protagonistas. Aún queda tiempo para que se replantee la situación laboral de los obreros en Catar, por lo que debe seguirse la pista de la directriz que el interés del emirato precise y, por supuesto, de la reacción de la FIFA y Occidente al respecto. Lo que suceda en el porvenir será determinante para las expectativas que ofrece a Catar la realización de la Copa del Mundo, de entre las cuales destaca el aminorar algunos de los prejuicios negativos en torno a Medio Oriente y el Islam.
Finalmente, es destacable el caso catarí dentro de las relaciones internacionales del siglo XXI, porque sin lugar a dudas el uso del poder suave presenta un abanico de posibilidades para aumentar el perfil de un Estado a nivel internacional, y Catar ha sabido utilizarlo a través del deporte. Se trata de una estrategia que usa al deporte como conductor para el desarrollo interno y la mejora de sus relaciones a nivel global.
NOTAS
[1] La democratización, los derechos de la mujer y el control del gas y el petróleo, por precisar algunos.
[2] Disminución de la obesidad, educación integral, participación de la mujer, violencia en los encuentros deportivos masivos, lucha contra el dopaje, infraestructura, medios de comunicación, apoyo al alto rendimiento, administración deportiva, entre otros.
[3] Qatar Olympic Committee, QOC reveals seven-year strategic plan [en línea], Qatar Olympic Committee Official Website, Qatar, 2011, formato HTML, disponible en:
http://www.olympic.qa/en/EventsCalendar/Pages/Strategy-2007-2014.aspx, consultado el 1 de abril de 2014.
[4] Carlos Garcés Izquierdo, «Qatar, epicentro del deporte mundial» [en línea], El Mundo, España, 9 de abril de 2013, formato HTML, disponible en: http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/04/08/masdeporte/1365416519.html, consultado el 3 de abril de 2014.
[5] Embajada de Qatar, Qatar National Olympic Committee (QNOC) [en línea], Embajada de Catar, Catar, s/a, formato HTML, disponible en: http://www.qataremb.com/deporte/, consultado el 28 de marzo de 2014.
[6] FIFA, SPETAR. Hospital de Medicina Deportiva y Ortopedia de Qatar [en línea], España, FIFA España, s/a, formato HTML, disponible en: http://es.fifa.com/aboutfifa/footballdevelopment/medical/aboutus/excellencecentres/newsid=1079322/, consultado el 28 de marzo de 2014.
[7]Estatuto de la FIFA, Artículo 80, Capítulo XII. Competiciones, Apartado A. Competiciones finales de la FIFA, Punto 2, Inciso D.
[8] Zidane Zeraoui, Islam y política. Los procesos políticos árabes contemporáneos, 5ª edición, México, Trillas, 2013, p. 111.
[9]Ibidem, p. 112.
[10] Máximo Campanini, Islam y política, España, Biblioteca Nueva, 2003, 291 pp, pp.177-178.
[11] Abdenur Prado, Los retos del Islam ante el siglo XXI. Claves de la situación del Islam en el mundo y sus perspectivas de futuro, España, Ed. Popular, 2011, p. 75.
[12]Con una cantidad aproximada de 33. 75 millones de euros, de acuerdo a Le Monde.fr, AFP, «Ce “Qatargate” quiébranle la FIFA» [en línea], Le Monde, Francia, 29 de enero de 2013, formato HTML, disponible en: http://www.lemonde.fr/sport/article/2013/01/29/ce-qatargate-qui-ebranle-la-fifa_1824092_3242.html, consultado el 30 de enero de 2013.
[13]Raquel Villaécija, «“Qatargate” o cómo comprar un mundial» [en línea], El Mundo, España, martes 29 de enero de 2013, formato HTML, disponible en: http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2013/01/29/fútbol asociación asociación/1359460510.html, consultado el 30 de enero de 2013.
[14] La compra del París Saint-German se hizo efectiva en junio de 2011.
[15] Joana Bonet, «El desafío de Catar» [en línea], El País, España, 19 de septiembre de 2013, formato HTML, disponible en: http://elpais.com/elpais/2013/09/18/eps/1379518710_036748.html, consultado el 28 de marzo de 2014.









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