El discreto encanto de la poesía

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Recuperando el ambiente de prohibición que gira en torno a los burdeles –aunque intercambiando el sexo por la poesía– el Prostíbulo poético ofrece una experiencia íntima a través de las palabras. Este proyecto artístico se ha consolidado en la cultura barcelonesa y ha contado con la participación de muchos poetas y artistas a lo largo de su historia.

 

 

Ainara Del Hoyo

 

 

Cae la noche y por las estrechas calles del casco antiguo de Barcelona algunos viandantes aprietan el paso con la vista fija en su destino. Saben exactamente a dónde se dirigen. Detrás de una discreta y anodina puerta se esconde un burdel de fantasía y poesía habitado por personajes estrambóticos y fascinantes. Estas mujeres y hombres que parecen haber salido de un cuadro de Toulouse-Lautrec venden su esencia, venden sus poemas escritos de su puño y letra por solo unos euros; por el coste de ficha, se descarnan ante el cliente.

Otros lo hicieron antes que ellos. Fue en Nueva York, era el año 2007 y un grupo de estudiantes de literatura tuvo la idea de recrear un prostíbulo al más puro estilo de principios del siglo xx, donde las prostitutas fueran poetas y su sexo, poesía. La idea, lejos de caer en el ostracismo, emigró a Europa, en Barcelona concretamente lleva siete años de andadura. Comenzó de la mano de una de las chicas de Nueva York, Kyle Sweet, conocida en el burdel como Madame Eva León, y continúa desde hace cinco años de la mano de la actriz y dramaturga Sonia Barba, aka Madame Taxi, que ha conseguido que el prostíbulo aparezca con una regularidad espectacular, alrededor de dos eventos mensuales.

 

El proyecto se ha convertido en uno de los puntales del panorama poético y cultural de Barcelona, con actuaciones en teatros y galerías de arte. Durante la temporada pasada, cada luna llena llevaba la magia hasta la terraza del hotel Brummell, donde los poetas sorprendían a los huéspedes y ofrecían una experiencia única a los socios e invitados de la asociación. También cuentan con padrinos excepcionales, con quienes han compartido noches de poesía. La presencia de Manuel Vilas o Carlos Zanón fue un auténtico regalo para los habituales del espectáculo y un descubrimiento para aquellos que tuvieron la fortuna de recalar esas noches en el burdel.

¿Qué es lo que sucede realmente entre las paredes donde se instala esta iniciativa? Al principio uno tiene la oportunidad de conocer a los poetas al llegar, presentados por Madame Taxi, que aporta pistas sobre su estilo y personalidad; se escucha un solo poema de boca de cada uno de ellos, y luego se retiran, en absoluto silencio, esperando haber seducido con sus versos hasta el punto de ser escogidos para un encuentro más privado.

Es entonces, en los encuentros vis-à-vis, donde la noche se convierte en algo inolvidable. Uno podría pensar que es el poeta quien tiende a emocionarse pero no nos equivoquemos, es el poeta quien mantiene siempre el poder, y el oyente no puede sino dejarse llevar por esa corriente de sentimientos y emociones que pueden ir desde la ira hasta el amor, de la tristeza al hastío, del miedo a la voluntad. Conociendo ambas posiciones, como poeta y como oyente, no podría decir quién deja más de sí mismo en esos breves minutos que dura la relación.

El elenco del Prostíbulo Poético es un equipo de unos treinta poetas de ambos géneros y de hasta cinco nacionalidades diferentes y un amplio rango de edad. Temporada a temporada algunos salen y llegan nuevos, otros regresan dispuestos a volver a participar. Algunos de ellos ya han publicado, como Adriana Bañares (Ánima Esquiva), Nelo Sebastián Vera (El Novio) o Belén Martínez Almendro (Berlín). Unos más son poetas noveles como Laura Tomàs o Isabel Llanos. Nos encantaría nombrarlos a todos, pero es muy larga la lista de poetas que han pasado por el Prostíbulo y cuya contribución al proyecto es inestimable.

En el prostíbulo no solo hay poesía: hay cantantes, músicos y todo tipo de artistas. ¿Te imaginas que te cantan un mítico standard de jazz al oído con una voz aterciopelada, una mujer vestida cual femme fatal de un film en blanco y negro de los años treinta?

En el prostíbulo no solo hay noches desenfrenadas, hay una labor de difusión de la cultura que se materializa a través de talleres literarios con colaboradores de altura. Actualmente se está desarrollando un taller de sugestión a la escritura donde escritoras de la talla de Mónica Caldeiro o Laia López Manrique ya han realizado sus sesiones y otras como Blanca Haddad o María Antonia Massanet esperan hacerlo este 2017.

En el prostíbulo no solo hay palabras en el aire, hay un trabajo tangible: el anual Libro Rojo, selección de poemas de los escritores que conforman el elenco. Durante estos años más de sesenta poetas diferentes han participado en él (el volumen 8 se publicará en el primer trimestre de 2017). Cada Libro Rojo es único, con los diferentes poetas que formaron parte del elenco durante la temporada anterior y con los poemas más celebrados en los eventos.

El Prostíbulo Poético es un proyecto abierto, que continúa vivo no solo en Barcelona sino también en Valparaíso, Bogotá, Caracas, Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Filadelfia, París, Londres… todos gestionados por gente formada directamente por la madame de Nueva York. Es un proyecto sano que sigue creciendo y contribuyendo a la cultura en más de ocho países, abriendo la poesía a un público a menudo profano a la literatura y haciendo llover sus versos para que germine el extraordinario trabajo que hace cada uno de sus poetas.

 

 

 

 

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Ainara Del Hoyo es integrante del Prostíbulo Poético.

Puedes contactar con el Prostíbulo Poético en www.prostibulopoetico.com, www.poetrybrothel.com, @prostipoetico (Twitter), @prostibulopoetico (Instagram), prostibulopoetico/facebook y en el correo info@prostibulopoetico.com

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