Un alma peregrina: Tres traducciones de Yeats

Tres poemas de W.B. Yeats en traducción de Julieta Flores Jurado.

Ilustración: Cuadrivio: © Pakülich, 2011

 

Julieta Flores Jurado

 

La poesía de William Butler Yeats (Dublín, 1865-Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939) es de una extraña belleza. Es una poesía formalmente intrincada, llena de alusiones a la mitología celta y a las ciencias ocultas, saberes a los que Yeats dedicó muchos años de estudio. Sin embargo, lo que cautiva desde la primera lectura es su lenguaje sencillo, su estilo tradicional y moderno a la vez, influido tanto por las canciones populares irlandesas como por la experimentación modernista.

Cualquier lector que esté familiarizado con la biografía de Yeats sabrá que es difícil separar su obra de su larga relación con Maud Gonne, la mujer a quien el poeta cortejó sin éxito durante más de trece años. Desde una etapa muy temprana, Yeats estaba convencido de que la poesía era un discurso personal (personal utterance); el problema era cómo convertir la experiencia propia en algo más universal, y por lo tanto, perdurable. La solución que Yeats propuso fue convertir a las personas más cercanas a él en personajes mitológicos. En su poesía, Maud Gonne se convirtió en Helena de Troya, hermosa y trágica. Como poeta, Yeats asumía en algunas ocasiones la voz de un personaje ficticio que se convertía en una especie de alter ego; algo muy natural en un poeta que también era un dramaturgo.

Los poemas que he traducido pertenecen a periodos muy diferentes de la obra de Yeats. «When Your Are Old» apareció en uno de sus primeros poemarios, The Rose (1892), mientras que «Broken Dreams» y «Men Improve With Years» se publicaron en The Wild Swans at Coole (1917). Los tres poemas comparten el tema de la nostalgia de la juventud y un ideal de la belleza humana que, aunque es deslumbrante, no es perfecta ni mucho menos eterna.

Traducir a un poeta favorito siempre es un reto. Entre otras dificultades, me encontré con que no podría reproducir el sonido áspero de rimas como truth/youth. En mis traducciones he procurado conservar el significado antes que el sonido. Quiero agradecer especialmente a Argel Corpus, poeta y profesor de literatura, por sus comentarios y por ayudarme a corregir estas traducciones. Espero haber conservado lo que me parece más especial de la poesía de Yeats: el tono natural e íntimo, como si se tratara de música de cámara.

Para Yeats, el acto de recordar se parece al de soñar. Estos poemas no parecen haber sido compuestos en un sueño; al contrario, creo que es evidente el esfuerzo intelectual y el carácter artesanal que Yeats confería a su propio oficio. La humanidad conmovedora de estos poemas, la obsesión con el paso del tiempo y la melancolía de una existencia efímera me recuerdan una cita favorita de otro poeta, dramaturgo y soñador profesional: «Estamos hechos de la misma sustancia que los sueños».

 

***

 

Broken Dreams

There is grey in your hair.

Young men no longer suddenly catch their breath

When you are passing;

But maybe some old gaffer mutters a blessing

Because it was your prayer

Recovered him upon the bed of death.

For your sole sake –that all heart’s ache have known,

And given to others all heart’s ache,

From meagre girlhood’s putting on

Burdensome beauty– for your sole sake

Heaven has put away the stroke of her doom,

So great her portion in that peace you make

By merely walking in a room.

 

Your beauty can but leave among us

Vague memories, nothing but memories.

A young man when the old men are done talking

Will say to an old man, «Tell me of that lady

The poet stubborn with his passion sang us

When age might well have chilled his blood».

 

Vague memories, nothing but memories,

But in the grave all, all, shall be renewed.

The certainty that I shall see that lady

Leaning or standing or walking

In the first loveliness of womanhood,

And with the fervour of my youthful eyes,

Has set me muttering like a fool.

 

You are more beautiful than any one,

And yet your body had a flaw:

Your small hands were not beautiful,

And I am afraid that you will run

And paddle to the wrist

In that mysterious, always brimming lake

Where those that have obeyed the holy law

Paddle and are perfect; leave unchanged

The hands that I have kissed,

For old sakes’ sake.

 

The last stroke of midnight dies.

All day in the one chair

From dream to dream and rhyme to rhyme I have ranged

In rambling talk with an image of air:

Vague memories, nothing but memories.

 

Sueños rotos

Hay gris en tus cabellos.

Los jóvenes ya no contienen la respiración

al verte pasar,

pero quizá algún viejo murmure una bendición

porque fueron tus oraciones

las que lo salvaron en el lecho de muerte.

Por ti –que has conocido cada dolor del corazón

y has dado a otros ese dolor,

desde la magra niñez vistiéndote con una

belleza problemática– por ti,

el cielo ha detenido el golpe del destino,

tal es tu parte en la paz que causas

con sólo caminar dentro de una habitación.

 

Tu belleza sólo puede dejarnos

recuerdos vagos, nada más que recuerdos.

Cuando los mayores terminen de hablar

un hombre joven pedirá a uno de los viejos:

«Cuéntame de aquella dama

de quien el poeta obstinado nos cantaba,

aunque el tiempo ya debe de haber enfriado su sangre».

 

Recuerdos vagos, nada más que recuerdos,

pero en la sepultura todos, todos serán renovados.

La certeza de que veré a esa dama

inclinándose, de pie, o caminando

como en el primer encanto de su feminidad,

y con el fervor de mis ojos jóvenes

me ha puesto a balbucear como un tonto.

 

Eres más bella que ninguna otra,

no obstante, tu cuerpo tenía un defecto:

tus pequeñas manos no eran hermosas,

y temo que has de correr

y mojarte hasta las muñecas

en ese lago misterioso y rebosante

donde aquellos que han obedecido la ley sagrada

se hunden y emergen perfectos.

Que las manos que he besado

permanezcan intactas,

por el bien de los viejos.

 

La última campanada de la medianoche muere.

Todo el día en la misma silla

de sueño en sueño y de rima en rima

me he perdido en una conversación laberíntica con una imagen de aire.

Recuerdos vagos, nada más que recuerdos.

 

*

 

Men improve with the years

I am worn out with dreams;

A weather-worn, marble triton

Among the streams;

And all day long I look

Upon this lady’s beauty

As though I had found in a book

A pictured beauty,

Pleased to have filled the eyes

Or the discerning ears,

Delighted to be but wise,

For men improve with the years;

And yet, and yet,

Is this my dream, or the truth?

O would that we had met

When I had my burning youth;

But I grow old among dreams,

A weather-worn, marble triton

Among the streams.

 

Los hombres mejoran con los años

Estoy cansado de los sueños,

un tritón de mármol entre las aguas,

gastado por el tiempo;

y paso el día contemplando

la belleza de esta dama

como si hubiera hallado en un libro

una belleza dibujada,

complacido de haber satisfecho los ojos

o los oídos educados,

encantado de no ser sabio,

porque los hombres mejoran con los años.

Y aun así, y aun así,

¿esto es mi sueño, o es la verdad?

Quisiera que nos hubiéramos conocido

en mi ardiente juventud.

Pero envejezco entre sueños,

un tritón de mármol entre las aguas,

gastado por el tiempo.

 

*

 

When You Are Old

When you are old and grey and full of sleep,

And nodding by the fire, take down this book,

And slowly read, and dream of the soft look

Your eyes had once, and of their shadows deep;

 

How many loved your moments of glad grace,

And loved your beauty with love false or true;

But one man loved the pilgrim soul in you,

And loved the sorrows of your changing face.

 

And bending down beside the glowing bars

Murmur, a little sad, how Love fled

And paced upon the mountains overhead

And hid his face amid a crowd of stars.

 

Cuando seas vieja

Cuando seas vieja y gris, y llena de sueño,

duermas la siesta junto al fuego, y tomes este libro,

y leas despacio, y sueñes con la suave mirada

que tus ojos solían tener, y con sus sombras profundas,

 

cuántos amaron tus momentos de alegre gracia,

y amaron tu belleza con amor falso o verdadero,

pero un hombre amó el alma peregrina en ti,

y amó el sufrimiento de tu rostro cambiante,

 

al inclinarte junto a las resplandecientes brasas

murmura, con cierta tristeza, cómo el amor huyó,

caminó sobre las elevadas montañas

y ocultó su rostro entre una multitud de estrellas.

 

 

_______________

William Butler Yeats (Dublín, Irlanda, 1865-Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939). Poeta y dramaturgo y una de las figuras más representativas e influyentes de la literatura contemporánea en lengua inglesa. En 1923 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

Julieta Flores Jurado (Ciudad de México, 1991) estudia  la licenciatura en Letras Inglesas en la UNAM. Disfruta especialmente la literatura medieval y la narrativa modernista. Ha escrito ensayos sobre poesía inglesa del siglo XX, sobre la obra de Remedios Varo y sobre la cultura del té en Inglaterra y Japón.

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Posted by Revista Cuadrivio

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

  1. […] encontrado esta joya de revista literaria mexicana gracias a un amigo feiss. […]

  2. Poemas muy emotivos que a mi parecer no pierden ni su contenido ni su ritmo en esta traducción.

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