Típico

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Hipatia Argüero Mendoza

 

Típico que conoces al amor de tu vida y resulta que está casado y conoces a su esposa y descubres que es a toda madre y que tienes muchas cosas en común con ella y se ponen a platicar y se caen muy bien y comienzan una amistad que se desarrolla durante días, semanas, meses. Te haces su amiga en Facebook y a veces se dan likes mutuamente y ves las fotos en las que sale ella con el amor de tu vida y te da mucho gusto que se hayan encontrado y que sean felices porque en el mundo hay muy poca felicidad de la buena y es mejor que el amor de tu vida esté con el amor de su vida que con nadie como tú. Y así los tres a veces van al cine y no importa si uno de los tres cancela porque con dos ya se hace el plan o te acostumbras a que cuando platican por teléfono te pueden cambiar de mano sin problema porque tienes cosas que hablar con los dos entonces da lo mismo o hasta te pueden poner en altavoz porque así son, amigos los tres. Solo que ellos dos se aman y a ti te quieren como amiga y a ti te parece muy bien porque sabes que lo que ellos dos han construido es muy bonito y esperas algún día conocer a alguien, aunque no sea el amor de tu vida, que te quiera tanto como ellos se quieren entre ellos. Te invitan a cenar porque eres una persona divertida y no les parece raro que vayas sola a las cenas y les gusta que no te importe llegar sin pareja. Prefieren invitarte a ti que no llevas a la cita de Tinder de la semana solo por no ir sola, otra vez, no como esas otras personas que no soportan estar con ellos porque convivir con una pareja que se ama es difícil sobre todo cuando no tienes una pareja con quien regresar esa misma noche. Entonces vas a su casa a cenar y los ayudas a cocinar porque te gusta que cocinen juntos aunque a veces les quede medio fea la comida pero no importa porque no es culpa de nadie y porque el proceso fue divertido y el resultado da igual y siempre pueden pedir una pizza. No sería la primera vez. Ayudas a drenar la pasta y picar la cebolla y haces el chiste que siempre haces cuando la cebolla te pica los ojos y comienzas a llorar y dices algo de que es porque estás sola y ya te estás cansando de estar sola y lo ves a él, al amor de tu vida, reír de tu chiste y complementarlo con un comentario autodespreciativo aunque en realidad no es autodespreciativo porque te desprecia a ti y no a él mismo y tú te ríes porque así es la inercia de su relación y porque hay confianza y porque sabes que solo te está siguiendo la corriente en tu manera extremadamente torpe de reafirmar tu comodidad con la soledad. Pero cuando el chiste pasa lo miras mirarla a ella, tu amiga que tan bien te cae, probablemente el amor de su vida o por lo menos el único amor de su vida que está en la cocina en ese momento porque además de ella solo estás tú y tú no eres el amor de su vida, y te molesta que a ti nunca te vea así aunque a veces te llame por la noche y diga algunas cosas que dan a entender que no todo es miel sobre hojuelas en su relación y tu relación con él es tan cercana que siente que te puede decir cualquier cosa y además como la conoces a ella está seguro que entenderás todo y podrás proporcionarle una perspectiva clara y fría y hacerlo entrar en razón mientras le recuerdas que ella es el amor de su vida y que no debería dejar que las tonterías cotidianas arruinaran eso y a veces esas llamadas terminan contigo expresando tu deseo de tener algo como lo que él tiene con ella y él te hace sentir especial y te repite que cualquiera que quisiera quererte estaría ganando a una pareja de primera y tu corazón salta porque te dice cosas lindas y te confundes porque en el fondo, aunque los quieras como pareja y sepas que lo que tienen es en serio y real y perfecto, te gustaría que todo eso explotara y que él llegara a tus brazos a llorar y lamentarse y descubriera en ese momento que en realidad tú, siempre tú, fuiste el verdadero amor de su vida pero se tardó mucho en descubrirlo pero ahora que lo sabe espera que tú sientas lo mismo por él y al principio finges que no, que apenas ahora que lo menciona es que pasa por tu mente pero te tomas unos días y lo llamas y quedan de verse y se ven y le dices que sientes lo mismo y te preocupas porque no quieres herirla a ella pero si te quiere como amiga y a él como persona seguramente querrá que sean felices y tú piensas en todo ese tiempo que te quedaste esperando a que esto pasara y cómo te decías a ti misma que estabas feliz por ellos. Pero eso nunca pasa y cuelgan el teléfono y regresan a la normalidad y ella sigue siendo el amor de su vida y él el de ella y tú sigues siendo la amiga que lleva el vino barato y hace bromas cuando la invitan a cenar. Te limpias las lágrimas causadas por la cebolla, pero el vino bueno que ellos abrieron cuando llegaste comienza a subirse a tu cabeza y recuerdas por qué nunca tomas vino y prefieres la cerveza salvo en las inauguraciones o galas en las que sirven vino y nadie, mucho menos tú, le dice que no al vino gratis. Sirven la cena y comen la pasta que quedó más o menos porque, en serio, el proceso es lo que importa y la pasta mal cocida o valga la redundancia pastosa no importa, es parte de la noche. Entonces comienzan a hablar de cosas íntimas y se ríen y la temperatura sube o al menos eso dices cuando te quitas el suéter porque te da pena decir que estás borracha y aunque sí hace calor es más bien tu propio cuerpo traicionándote el que te hace quitarte el suéter porque comienzas a sudar y nada es más incómodo que ver a alguien sudar profusamente en una situación que no amerita sudor. Entonces te acabas tu copa y los observas y te das cuenta de que los dos son muy hermosos y que te da mucho gusto hacer esto con ellos y piensas que tal vez esto que hacen no es nada más una amistad sino algo más complejo como si la pareja te incluyera y en realidad no eres una colada en su vida sino parte importante de ella y a lo mejor nunca se les ha ocurrido que las parejas no tiene que ser pares y que a veces pueden incluir a alguien más o alguienes más, dependiendo qué tan progresistas sean, pero en realidad lo sabes todo de ellos y podrías sin mayor problema volverte parte de su rutina y de su amor, en cierto sentido ya lo eres. Entonces haces un comentario que al principio pasa como broma y les haces entender, de manera tan sutil como el vino te lo permite, que no te opondrías a la idea de un trío. Él ríe, ella no. Porque ella te conoce más y porque entre mujeres se puede hablar de ciertas cosas y te ha escuchado decir muchas locuras y sabe que lo dices en serio. Cuando él ve que ella no se ríe la situación se pone tensa entonces tú te ríes y ella también y finalmente él y es uno más de tus chistes tontos pero ahora sí ya estás muy borracha y se te quiebra la voz y las lágrimas salen otra vez pero ahora sin el pretexto de la cebolla y te frotas los ojos que ahora te duelen y también tienes frío porque te quitaste el suéter y de pronto te sientes desnuda y ellos saben que te duele estar tan sola y haberlo estado por tanto tiempo y sabes que ella intuye, tiene que intuirlo, que el amor de su vida también es el tuyo y se siente mal por ti porque no es una competencia ni nada de eso, no ganó la mejor, no. Solo es que a veces el amor de tu vida tiene un amor de su vida y suerte eso se comparte como en el caso de ellos que se aman y ahora te miran con lástima. Quieren hacerte sentir bien y tú desvías la conversación y te dejan de ofrecer alcohol porque las cosas solo pueden empeorar si sigues tomando. Entonces él va a hacerte un café y lo recibes y la taza de porcelana te quema las manos y te acuerdas de que esa taza es parte de un juego que les regalaron en su aniversario pasado y tienes ganas de soltarla pero no de quemarte el regazo porque lo único que te falta son quemaduras de tercer grado y que ellos te tengan que llevar al hospital sin pantalones porque no sabes tomar. Te tomas tu café y haces como que ya se te pasó la peda pero tu cabeza sigue dando vueltas cuando te paras, dejas la taza vacía en la mesa, agarras tus cosas, te pones tu suéter y sales por la puerta. Los dos te abrazan al mismo tiempo. Es incómodo y breve y casi no hay contacto porque puedes escuchar la palabra trío resonando en sus cabezas. Antes de que te vayas ella te pregunta si te quieres llevar la botella de vino barato que llevaste y por un segundo crees que es porque no quiere ese vino barato pero luego te das cuenta de que es porque ella sabe que si no te lo llevas vas a pasar al Oxxo de tu casa por más alcohol y te quiere ahorrar esa vuelta. Seguramente también sabe que cuando llegues a tu casa vas a vaciar la botella entera en una botella usada de Gatorade para poder apretarla y disparar el líquido directamente a tu garganta sin tener que levantar la cabeza. Él baja contigo a esperar el auto que te llevará a tu casa y sabes que se siente mal por el pobre conductor al que le toque llevarte porque estás hasta la madre y seguramente vas a llorar todo el camino y no vives tan cerca. Pero en el camino solo alcanzas a imaginarte la conversación que está sucediendo entre ellos sobre ti y cómo es que tu vida se ha descarrilado tanto y si tan solo los dejaras presentarte a alguien o si no sabotearas todas las relaciones potenciales que has iniciado desde que los conoces a lo mejor las cosas podrían ser diferentes y no tendrían que lidiar contigo o te podrían invitar con tu pareja y hacer esto mismo pero sin lo triste. Pero ellos no saben, o si lo saben lo ocultan, que él es el amor de tu vida y eso no se saca a tinderazos. Cuando llegas a tu casa vacías la botella de vino, pero no en una botella de Gatorade porque no había el otro día y te tuviste que conformar con Powerade. Y disparas el líquido en tu boca mientras ves la tele sin tener que levantar la cabeza. Típico.

 

 

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Hipatia Argüero Mendoza estudió Letras Inglesas en la Universidad Autónoma de México (UNAM) y el curso de Guion en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) de la Ciudad de México. Ha escrito varios cortometrajes que se han exhibido en festivales de cine nacionales e internacionales y ha desarrollado proyectos de televisión para Film Tank y otras compañías de producción. En 2012 participó en el taller de guion del IV Bolivia Lab y en 2017 fue seleccionada al Berlinale Talents del Festival Internacional de Cine de Guadalajara. Hipatia es también crítica de cine. Sus artículos se han publicado en revistas impresas y en línea de México, y participó en el programa Mi cine, tu cine del canal de televisión público mexicano Canal Once. Hipatia es la fundadora y directora general de Malamadre A.C., una organización dedicada a apoyar a los cineastas independientes, descentralizar la producción cinematográfica y fomentar la distribución y exhibición en México.