No hay erratas en el cuerpo

Laura Sofía Rivero comenta «Errata [en todos los puntos del bordado]» (Sangre ediciones, 2018), poemario en el que Nicté Toxqui reflexiona sobre la desgarradora sensación de estar insatisfechos con el propio cuerpo.

Máculas en la piel, huesos anchos que no empatizan con las tallas cero, estrías como cuarteaduras. Resulta difícil sentir el cuerpo como propio cuando las figuras que aparecen en revistas de moda, televisión y comerciales de perfumes se alejan tanto de nuestra complexión, tonos y formas. Ese molde inalcanzable, idealización de la carne, rechaza la diversidad y nos hace avergonzarnos de no cumplir con la expectativa. No es sorprendente el hecho de que nuestro cuerpo pueda sentirse lejano, casi como una envoltura que solo se nos revela a partir de elementos externos: el esquivo reflejo de un espejo, las fotos que nos muestran como bidimensionales esclavos de la luz, las palabras de los otros.

Quizá por eso, Nicté Toxqui no sintió la vergüenza atroz de ser ella y no otra hasta ese día en que entró en sandalias a una zapatería a buscar unos tacones rojos, tal como lo sugieren las primeras páginas de su poemario más reciente. Un niño le reclamó la extrañeza de su cuarto dedo del pie como si el metatarsiano fuera un extranjero de su piel y de sus huesos, como si su posición y tamaño fueran una errata.

A partir de ese momento, Nicté buscó palabras para nombrar su pudor: encontró en la ciencia el término exacto para llamar al anómalo crecimiento del dedo, la braquimetatarsia; y halló en la poesía una manera de dar voz a ese rubor que nos produce no encajar en los parámetros de la belleza ideal. Errata, el primer libro de poesía que publica la editorial chihuahuense Sangre ediciones, es un acercamiento a esta ambiciosa y necesaria empresa que ha dado como resultados el poemario, una plataforma y un proyecto de bordado.

La escritura de Nicté Toxqui destaca por honesta. Alza el volumen con el que se expresa la intimidad, casi siempre silente o tímida, y sirve como un crisol donde se mezclan otras voces: la autora nos presenta poemas de su experiencia y textos donde ha usado los testimonios de otras mujeres con braquimetatarsia para evidenciar que la vergüenza es colectiva. Resulta sencillo reconocernos en las palabras de los otros a través del pudor.

Nicté Toxqui no habla de cuerpos imperfectos sino de miradas sesgadas. Recuerdos de infancia, reacciones hirientes y el dolor del día a día van configurando este poemario donde convergen cuerpo y literatura. Uno de sus mayores logros radica en que su escritura no se limita a dar voz a la braquimetatarsia sino a todas las experiencias de apocamiento que nos produce la inconformidad con nuestra hechura.

Los temas que sondea Errata hacen visible el papel que la herencia tiene en el reconocimiento del pudor. Aceptar errores en nuestro cuerpo es una manera de culpar a la genética de nuestros antecesores. Nicté Toxqui muestra el cuerpo como un legado familiar, heredad de células. Por ello, en su proyecto ha mezclado el bordado y la poesía en un afán no solo de evidenciar que las raíces de ambas labores están en el textum, es decir, en el tejido; sino que las dos prácticas milenarias aparecen como una forma de curar el miedo en sus raíces profundas. En https://errata-proyecto.tumblr.com/ aparecen algunas de las creaciones de este proyecto poético-plástico. El bordado da voz a frases como: «Imagino el cuerpo de mi madre hilándome en su vientre en aquellas posibilidades de anomalía y desecho. Acaricio las hendiduras. Mi piel es un retazo de otras mujeres». Hilos y palabras son vehículos de la reconciliación con el cuerpo.

La pertinencia de Errata trasciende su propuesta literaria, pues también ha dado origen a una plataforma disponible en la web. En el camino recorrido, Nicté Toxqui se ha percatado de que la desinformación es uno de los pilares del temor y por ello, la página que ha creado no solo da vida a la visión poética y plástica del dedo corto del pie, sino que funciona como una base de datos sobre posibles tratamientos (cirugías, prótesis) y lugares en donde se pueden conseguir aditamentos útiles para sobrellevar las incomodidades de tener un dedo del pie más corto. Nicté Toxqui ha logrado un punto de encuentro para hablar no solo de la braquimetatarsia sino del temor a ser nosotros mismos. Al nombrar las inseguridades más recias, comenzamos a hacerlas visibles, vulnerables y, por ello, un acceso al primer paso para aceptarnos.

 

 

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Posted by Laura Sofía Rivero

Laura Sofía Rivero (Ciudad de México, 1993) Ensayista. Ha sido becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas y del programa “Jóvenes creadores” del FONCA. Ha ganado el Certamen Internacional de Literatura “Sor Juana Inés de la Cruz” 2017 por el libro Tomografía de lo ínfimo, el Premio Dolores Castro 2016 por el libro Retóricas del presente, el III Concurso Nacional de crítica literaria “Elvira López Aparicio” 2016, entre otros. Es egresada de la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas que estudió en la UNAM FES Acatlán. Ha publicado en las revistas: Tierra Adentro, Este País, Punto de partida, Círculo de poesía, La palabra y el hombre, por mencionar algunas. Su archivo personal se puede leer en: https://parasitomimetico.wordpress.com

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