Mujeres que hablan con las manos (Poesía del desierto V)

Ingrid Bringas nos obsequia cinco poemas de su libro «Objetos imaginarios» (Pinos Alados, 2017) en esta quinta entrega de la serie «Poesía del desierto».

«Poesía del desierto» es una serie dedicada exclusivamente a la poesía del norte mexicano. Este es un viaje por distintas tonalidades, ritmos y usos del espacio, un mosaico que dialoga con el yo interno, sensual y turbulento, con las vicisitudes de la maternidad y del amor, la violencia latente, el cuerpo. Es una poesía que reclama otros registros y que también tiende puentes con otras geografías y formas. En esta quinta entrega presentamos a Ingrind Bringas, poeta neolonesa que nos obsequia cinco poemas de su libro Objetos imaginarios (Pinos Alados, 2017).

 

 

***

 

 

Mujeres que hablan con las manos

 

 

 

 

Historia de un vestido

 

Cuando uso el vestido de mi madre, repito su nombre en voz alta

sorprendida siento su carne viva,

los pliegues de sus manos,

invoco con ella la felicidad engendrada,

su sonrisa como sandía

 

Cuando uso el vestido de mi madre en posición fetal,

me enseño a ser valiente, a usar su risa más burlona,

a sobrevivir rodeada de extraños

 

Cuando uso el vestido de mi madre, acepto la muerte como obsequio

y veo cómo la gente se hace más pequeña.

 

 

 

Mujeres que hablan con las manos

 

Hay lugares donde las mujeres hablan con las manos,

se habitan entre ellas y crean su propio lenguaje,

el de los cuerpos y las líneas,

juegan contigo al escondite,

entre las sombras sus manos deslumbran como flashes

 

Hay lugares donde las mujeres han dejado de hablar,

para sentir la lengua de los otros,

miran con las manos y guían al mundo,

guían al perro,

encienden las luces del vecino

 

Una ciudad encendida por una mano que habla,

una mano de mujer te toca la frente,

las dos sentadas a la luz de una vela,

están las manos para entendernos por dentro.

 

 

 

Mi llama sabe

 

y habla

debimos plantar un árbol, se lo dije a mi padre

ese hombre que perdió los ojos

―ahora su único lenguaje son las palmas de sus manos

no le alcanzan los ojos para ver las montañas

mi llama sabe de un fuego extinto

a algunos les molesta la muerte

a otros el ruido de los vivos

 

 

Las entrañas de un hombre vivo

esperan el crecimiento

ver correr el río con las piernas inválidas y sentir el viento

 

sentir en su sangre una tribu que no ha existido nunca

qué raros son los muertos por dentro

hechos de luz

 

a nadie le gusta escuchar sus voces

el interior de sus entrañas

un ruido disperso de tripas

 

una razón que no los deja vivir

su respiración es un murmullo a veces

las entrañas de un hombre vivo no están a la altura del alivio

ni su puño que pueda describir su existencia.

 

 

 

Días de gracia

 

Cuando aprendí la palabra muerte

apenas se construía mi casa, mi abuela había muerto,

se habían secado los higos

 

cuando aprendí a pronunciar la palabra muerte,

mi padre se había cortado con la navaja de afeitar,

eran días de vigilia

 

días de guardar

 

graznaba la tarde como la luz heredada,

después de la plaga que azotó mi pueblo comprendí la palabra muerte,

el hado funesto de las cosas

 

aprendí a perder con la palabra,

a dejar ir

a apagar la sed cuando la muerte nos devora

 

 

 

Autorretrato

 

Dibujarse cuando la enfermedad nos devora

el cuerpo se vuelve más hermoso,

su aroma es de las ciruelas azules,

persiste la tristeza, pero en sus trazos hay una luz tenue

 

hay belleza en lo que habrá de desaparecer,

el aliento se agita como los peces,

lo que queda de un hombre es esperar a dios

 

dibujarse,

por dentro todo estalla como polen,

dibujarse es un impulso por permanecer eterno.

 

 

(Visited 79 times, 1 visits today)

Posted by Ingrid Bringas

Ingrid Bringas (Monterrey, N.L, México, 1985) es autora de «La Edad de los Salvajes» (Editorial Montea, 2015), «Jardín Botánico» (Abismos Casa editorial, 2016), «Nostalgia de la luz» (UANL, 2016), «Otra versión de mí “another version of me”» (Ofipress, 2017. E-book de edición bilingüe) y «Objetos imaginarios» (Pinos Alados, 2017).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *