Los planetas habitables, ¿un nuevo hogar para la humanidad?

Daniel Ochoa Gutiérrez conversa con Antiígona Peralta, nvestigadora del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, acerca de los planetas habitables y de la posibilidad de trasladar nuestra civilización a ellos.

Entrevista con Antígona Segura

 

 

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Para los más espabilados, el fin del mundo (es decir, del mundo humano tal como lo conocemos) está a la vuelta de la esquina: la industrialización y los malos hábitos de la humanidad amenazan con acabar muy pronto con las condiciones climáticas que hacen posible nuestra existencia (y la de muchas otras especies) en la Tierra. Ante una catástrofe que a estas alturas se antoja inminente, la búsqueda de «nuevos» planetas habitables se ha presentado como una alternativa plausible para la supervivencia de la especie humana. Sin embargo, ¿qué tan viable es esta opción? ¿Qué tan asequible es el descubrimiento de planetas que puedan albergar una vida similar a la nuestra? Y, más aún, ¿es posible trasladar a ellos nuestra civilización? En la siguiente entrevista, Antígona Peralta Segura, investigadora del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM que ha colaborado con la NASA y la Agencia Espacial Europea en la búsqueda de vida extraterrestre, arroja luz sobre este apasionante tema.

 

 

Daniel Ochoa

 

 

¿Qué es un planeta habitable y cuáles son (o deberían ser) sus características?

 

Un planeta habitable es, como su nombre lo dice, un planeta en el cual tenemos las condiciones necesarias para que la vida pueda existir. Existen cuatro condiciones básicas que nos pueden indicar que un planeta es potencialmente habitable, las cuales están basadas en nuestros conocimientos con respecto a la única vida que conocemos: la que existe en nuestro planeta.

Para que un planeta sea potencialmente habitable, en principio debe tener un solvente básico en el cual sucedan las reacciones básicas de la vida; el agua es el más probable debido a sus propiedades tan peculiares y a su abundancia en el universo.

Otra característica es que exista una atmósfera que proteja al planeta de la radiación solar y que le permita mantener una temperatura promedio por arriba del punto de congelación del agua. La tercera son la masa y el tamaño. Un planeta potencialmente habitable debe tener una masa y tamaño suficientes para mantener una atmósfera y que ésta no se pierda. La cuarta y última es que el planeta se encuentre a una distancia específica en donde reciba suficiente calor de la estrella para que haya agua líquida en la superficie.

La denominación de un planeta habitable es, hasta el momento, imprecisa. En realidad, cuando se encuentra un planeta que cuenta con algunas de las características antes mencionadas se le denomina como potencialmente habitable. El problema reside en los instrumentos que tenemos hasta este momento para encontrar planetas, no sólo habitables, sino en general cualquiera de ellos. Las herramientas astronómicas actuales únicamente nos permiten determinar la distancia que hay entre la estrella y el planeta, y el tamaño o la masa de este último. Las técnicas más usadas para la detección de planetas se basan en medir los efectos que el planeta causa en la estrella, pero no podemos fotografiar directamente a los planetas, excepto por algunos cuantos casos en el que los planetas son gigantes, como Júpiter, y están muy lejos de la estrella, esto debido a circunstancias como la luminosidad de las estrellas (que puede llegar a ser de hasta 1000 millones de veces más brillante que el planeta que se está buscando).

 

¿Se han encontrado planetas potencialmente habitables?

 

Se han encontrado planetas que por lo menos cuentan con la masa, el tamaño y la distancia (respecto a su estrella) necesarios para ser considerados planetas habitables. El más cercano está aproximadamente a uno 20 años luz de distancia. Es importante recalcar que de ninguno de estos planetas encontrados se está completamente seguro de que sea habitable o que contenga vida en estos momentos. Podrían ser simplemente planetas parecidos a Urano en tamaño que no posean ningún signo de vida en lo absoluto.

 

¿Para qué buscar planetas habitables? Y si los hay, ¿cuáles son las ventajas de que existan?

 

El conocimiento de otros planetas en donde la vida se haya podido desarrollar nos puede ayudar a descifrar muchas de las preguntas científicas que nos hemos hecho desde hace mucho tiempo. El hallar un planeta externo al nuestro que pueda albergar vida nos permitiría entender mejor nuestro planeta y la vida en él. Encontrar, o incluso no encontrar vida en otro planeta, esclarecería además cuestiones tales como si la vida es un suceso singular o común en nuestra galaxia. No se buscan para poder llevar nuestra civilización a alguno de esos planetas.

 

¿Es posible transportar nuestra civilización a alguno de estos planetas?

Es prácticamente imposible. En primera porque la tecnología con la que contamos aún está muy restringida. Por otro lado, las implicaciones económicas, políticas y sociales de transportar a toda la humanidad hacia un nuevo mundo serían tales que volverían imposible un traslado de esa magnitud en este momento de la historia. Estamos muy desorganizados en este planeta como para pensar que podemos llevarnos a cada ser humano a otro.

 

¿Hay planetas o lugares potencialmente habitables en nuestro sistema solar?

 

Existen algunos lugares en nuestro sistema solar que, por tener agua en forma de hielo, puede que hayan albergado vida en algún momento. Marte y Europa (una de las lunas más grandes que posee Júpiter) son los dos lugares con mayor posibilidad. Marte pudo ser habitable hace millones de años pero con las condiciones con que cuenta en este preciso momento es muy difícil que pueda ser habitado por alguna especie de nuestro planeta como el ser humano. Europa sigue siendo habitable porque tiene mucha agua líquida.

 

¿Es posible convertir alguno de estos lugares en un nuevo hogar para la especie humana?

 

Se ha estudiado la posibilidad de convertir a Marte, que está a sólo 20 minutos luz de la Tierra (unos seis meses a la velocidad normal de un cohete), en un lugar habitable para el ser humano. Es cierto que existe la posibilidad de llegar a Marte e incluso conseguir que la atmósfera se caliente lo suficiente para que un ser humano pudiera vivir ahí; somos muy buenos para eso, ya que lo hemos hecho en nuestro planeta durante mucho tiempo. La complicación sería, en principio, el traslado. Los astronautas tendrían que estar encerrados en una pequeña cápsula sin nada que hacer durante seis meses, vivir en Marte por un tiempo indeterminado y seguramente regresar otros seis meses con las mismas personas. Y nuevamente los problemas sociales serían una dificultad, pues las implicaciones sociopolíticas y económicas actuales no nos permiten llevar a siete mil millones de personas a otro planeta para que lo habiten y, mucho menos, a uno más pequeño y completamente desértico.

 

¿Cuáles son las implicaciones de tener que buscar otros planetas habitables porque estamos acabando con la Tierra?

 

Eso es lo que no debemos hacer. Va a ser imposible que llevemos nuestra civilización a otro planeta. Lo que sí podemos hacer es salvar este planeta para que podamos seguir viviendo en él. No por las otras especies del planeta: ellas seguirán existiendo por la gran capacidad de adaptación que tienen, en especial los microorganismos. Hay que hacerlo por nosotros, pues con un pequeño cambio atmosférico desapareceríamos de la Tierra. Debemos salvar este planeta para que siga siendo un lugar habitable para nuestra especie.

 

¿Será necesaria la utilización de otros lugares en el universo para poder seguir existiendo como civilización?

 

Más bien es imposible que podamos transportar nuestra civilización a otro planeta, pero podemos aprender acerca de las relaciones entre la vida y nuestro planeta para conservar las condiciones que lo hacen habitable para los humanos. No debemos pensar que por encontrar otro planeta en el que la especie humana pueda llegar a vivir, tenemos el derecho de no cuidar el nuestro. Seguiremos existiendo como civilización sólo si tenemos la capacidad de mantener nuestro planeta habitable.

 

A propósito de las profecías sobre el fin del  mundo, ¿crees que el mundo se va a acabar pronto?

 

Eventualmente se va a acabar. El sol ha aumentado su luminosidad un 25 por ciento desde que nació y evidentemente este ascenso seguirá durante el resto de su vida antes de convertirse en una gigante roja. Se espera que en unos cuantos millones de años la luminosidad, y por tanto el calor del sol, aumentarán tanto que el agua de la Tierra se evaporará por completo. La Tierra entonces será un planeta desértico y muy probablemente inhabitado por algún ser vivo que conozcamos.

 

 

 

 

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Daniel Ochoa Gutiérrez. Tesista casi consumado de la carrera de biología. Fiel servidor de las artes oscuras de la ciencia y la tecnología. Pertenece al consejo editorial de Cuadrivio.

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Posted by Revista Cuadrivio

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

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