La normalización de Twitter

El interés de la academia por cualquier tema derivado de las eras cibernética y digital, y todas las nuevas posibilidades de expresión que de éstas se derivan, afirman un hecho: las redes sociales, blogs, microblogs, weblogs, etc., no son una simple banalidad cotidiana: la comunicación del ser humano se encuentra en uno de los hitos de su historia. A través de la mirada de tres académicos estadounidenses, este ensayo analiza y reflexiona la práctica periodística en el espacio de comunicación emergente que ofrecen estos nuevos espacios para la expresión (con especial atención al caso de Twitter). ¿Qué cambia y qué se mantiene como constante inmodificable de la labor de prensa?

La práctica periodística en un espacio de comunicación emergente

ekp-mcauley-0801-2El interés de la academia por cualquier tema derivado de las eras cibernética y digital, y todas las nuevas posibilidades de expresión que de éstas se derivan, afirma un hecho: las redes sociales, blogs, microblogs, weblogs, etc., no son una simple banalidad cotidiana: la comunicación del ser humano se encuentra en uno de los hitos de su historia. A través de la mirada de tres académicos estadounidenses, este ensayo analiza y reflexiona la práctica periodística en el espacio de comunicación emergente que ofrecen estos nuevos espacios para la expresión (con especial atención al caso de Twitter). ¿Qué cambia y qué se mantiene como constante inmodificable de la labor de prensa?

 

 

Dominic L. Lasorsa, Seth C. Lewis y Avery E. Holton

 

Introducción

La introducción de nuevas tecnologías de comunicación plantea, inevitablemente, preguntas sobre qué tanto cambiarán los medios existentes (Lievrouw, 2002). Esto es particularmente verdadero en el caso del periodismo y los medios de comunicación (Deuze y Marjoribanks, 2009). A lo largo del siglo pasado, las innovaciones digitales, de audio y video, no redefinieron por sí mismas lo que significaba ser periodista, en el sentido profesional de la palabra, pero contribuyeron a que los periodistas adquirieran nuevas perspectivas sobre su trabajo y la manera en que lo llevaban a cabo, por medio de un proceso de adaptación que fue mutuamente construido por limitaciones y consideraciones socioculturales y tecnológicas (por ejemplo, cfr. Boczkowski, 2004a 2004b). Una pregunta necesaria es cuál es el alcance que ha tenido la digitalización de medios ‒porque ofrece recursos con potencial tecnológico de transformación, como el hipertexto, multimedia y la interactividad (Steensen, 2010)‒ en lo que se refiere al modo en que ha afectado las prácticas y normas periodísticas (por ejemplo, cfr. Deuze, 2003, 2005; Lewis et al., 2010; Phillips et al., 2009).

En un estudio fundacional en esta línea de investigación, Jane Singer (2005) examinó la forma en que los blogs fueron adoptados por periodistas políticos afiliados a medios de comunicación convencionales. Concluyó que los periodistas terminaban por «normalizar» sus blogs para dar cabida a viejas prácticas y reglas. Incluso en este formato altamente participativo, ella menciona, la mayoría de los periodistas buscaban mantenerse como guardianes de algo. Expresaban opiniones de manera frecuente ‒característica de los blogs‒ y también hacían uso de hipervínculos ‒otra característica de ellos‒, pero casi siempre enlazaban sus blogs con la empresa para la que trabajaban y otros medios de comunicación masiva convencionales. Por tanto, incluso aunque experimentaran con una forma participativa de comunicación, los periodistas tendían a anclarse a sus funciones tradicionales.

Aunque bloguear se ha convertido en algo relativamente común en medios y vida pública (Domingo y Heinonen, 2008; Rettberg, 2008; Rosenburg, 2009), una nueva variante ‒el microblogging‒ ha emergido en Twitter. Este servicio de social media presenta destellos de información, cortos e instantáneos, que se comparten con los seguidores de uno en un sistema de distribución viral. Twitter ha obtenido fama de ser un medio en el que se pueden diseminar actualizaciones, tanto de periodistas como de amateurs, durante eventos importantes como las elecciones presidenciales de 2008 en Estados Unidos (Huberman et al., 2009), el choque de un avión de US Airways en el río Hudson (Kawk et al., 2010), las elecciones en Irán de 2009 (Grossman, 2009), y la revolución egipcia de 2011 (Crovitz, 2011). De hecho, cada vez más periodistas ven en Twitter una herramienta para involucrarse con sus fuentes y audiencias, dar seguimiento a tendencias y promover su propio trabajo (Ahmad, 2010; Farhi, 2009; Hermida, 2010a).

Hermida (2010a, 2010b) argumentó que, a la luz de Twitter, académicos y profesionales deben reconsiderar la relación entre periodistas y audiencia (Braun y Gillespie, 2011), y que el periodismo en sí se ha convertido en «ambiente» ‒un esfuerzo colectivo que envu

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Posted by Revista Cuadrivio

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

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