La Copa del Mundo defensiva

El futbol desplegado en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 defraudó a los millones de aficionados que este popular deporte tiene alrededor del mundo. Leonard H. Waldman desmenuza las claves del juego defensivo que predominó en la justa sudafricana y advierte que, a pesar de todo, fue un equipo esencialmente ofensivo (España) quien se llevó el trofeo. ¿Una lección para el porvenir?

El futbol desplegado en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 defraudó a los millones de aficionados que este popular deporte tiene alrededor del mundo. Leonard H. Waldman desmenuza las claves del juego defensivo que predominó en la justa sudafricana y advierte que, a pesar de todo, fue un equipo esencialmente ofensivo (España) quien se llevó el trofeo. ¿Una lección para el porvenir?

Leonard H. Waldman

Para muchos, la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010 fue aburrida promedio, o no alcanzó las expectativas. ¿Por qué? Resulta que esta copa fue la muestra del cambio que ha sufrido el futbol en los últimos años.

¿Qué tan habitual fue ver el famosísimo 4-4-2 en Sudáfrica 2010? No mucho, en realidad. Hubo formaciones que eran variaciones de ésta, pero en general no muchos equipos la utilizaron. De hecho, lo que más se alcanzó a ver en esta copa eran formaciones que se basaban en un orden defensivo (incluyendo a Brasil), lo cual era lógico, pues nadie quería echar a la basura el trabajo de cuatro años, o al menos nadie quería venderlo barato.

Si repasamos la primera ronda, veremos que la mayoría de los juegos se caracterizaron por el hecho de que los equipos se defendieron cautelosamente con miedo de cometer algún error y poner en juego su participación tan temprana en el certamen. Algunos, por supuesto, siempre fueron fieles a su estilo y atacaron hasta asfixiar al rival y encontrar el gol; pero en general, en todos los grupos encontramos al menos dos equipos que salían a defenderse y buscar el contragolpe.

¿Desde cuándo se utiliza tanto esto? Antes, sólo los italianos eran conocidos por su estilo defensivo. Luego fue Grecia en 2004. Desde entonces, se ha visto a equipos llegar lejos con estos planteamientos, especialmente en Inglaterra, y más en torneos de K.O. Equipos como el Chelsea y el Inter de Mourinho, el mismo Chelsea de Avram Grant, el Portsmouth de Harry Redknapp, y hasta cierto punto, el Fulham de Roy Hodgson, son claros ejemplos de esto. En la Copa del Mundo, muchos técnicos eligieron adoptar dicho sistema (o variaciones del mismo) para buscar un mundial exitoso. Las defensas se volvieron más aguerridas y, para los equipos que atacaban, los espacios se volvieron más cerrados. Así ganó el Inter la Champions, dejando fuera al Barcelona de Guardiola en semifinales, y de igual manera llegó el Portsmouth a las finales de la FA Cup de 2008 y 2010 (ganando la primera). A cuenta del éxito obtenido por la mayoría de los equipos que han adoptado ese tipo de esquemas, el futbol se comenzó a volver más defensivo.

Por supuesto, la moneda también tiene otra cara, y algunas selecciones optaron por hacer todo lo contrario y jugar con tres atacantes, como Argentina, México, Alemania, Holanda, Chile, y en un grado diferente (por su exitoso futbol defensivo y ofensivo), Uruguay. Pero incluso dentro de estas selecciones, tanto Holanda, Alemania y Uruguay basaban su juego en el medio campo. La diferencia entre estas tres es, principalmente, que Holanda manejaba el balón; Uruguay la presión; y Alemania ambas.

¿Hasta cuándo se comenzó a ver más acción? La mayoría de las selecciones comenzaron a adelantar líneas hasta la tercera y última ronda de la fase de grupos, ya cuando realmente necesitaban anotar para no quedar fuera de la copa. A muchos de estos equipos no se les notaba mucha idea de qué hacer pasados los tres cuartos de la cancha rival, e incluso, si eran superados en medio campo, se perdían en el terreno. Otras selecciones se dieron cuenta de que podían atacar hasta que comenzaron a pasear el balón, como Nigeria, Portugal, Serbia y Australia. Fue entonces cuando los aficionados comenzamos a ver más acción y, por ende, más goles.

En la fase de octavos de final, el patrón continuó. Se vieron partidos apretados en el medio campo, como Estados Unidos-Ghana y Uruguay-Corea del Sur, primordialmente porque en los sistemas de estos equipos el juego se basaba en manejar ambos el balón y la presión en la mitad de la cancha. También se vieron partidos con equipos que optaban mucho más por el sistema defensivo, tales son los casos de Paraguay-Japón y España-Portugal, en los cuales, Paraguay y Portugal decidían presionar en su propio terreno e intentar tomar mal parado al contrario.

Con un sistema similar, pero sumamente efectivo, Brasil derrotó a Chile 3-0 también en octavos de final, levantando la mano como serio candidato a ganar la copa. La verdeamarela de Dunga fue uno de los equipos que se incluyeron en el nuevo futbol, y se ordenó bien atrás para aprovechar los espacios del rival en el contragolpe y con latigazos. Inglaterra, uno de los pocos equipos que respetó el 4-4-2 (y probablemente no debió hacerlo), fue goleado 4-1 por Alemania en un partido de decisiones arbitrales polémicas, y el mismo día, Argentina mandó a México a casa tras vencerlo 3-1, también con un pésimo arbitraje. Muy callado, Holanda iba avanzando.

En cuartos de final, los partidos sí se volvieron más emocionantes que en rondas anteriores, pero sin alcanzar el nivel deseado por muchos. Brasil pecó de soberbio y fue eliminado por Holanda, que vino desde un gol abajo para remontar y alcanzar el pase a semifinales. Alemania explotó todas las debilidades de Argentina (principalmente la defensa y los errores tácticos de Diego Maradona) y la mandó a casa tras un convincente 4-0. España tuvo que luchar contra un ordenadísimo y defensivo Paraguay para vencerlo 1-0 casi al final del partido. Finalmente, en el mejor partido de la fase, Uruguay venció a Ghana en penales después de tiempo extra, donde en el último minuto Luis Suárez sacó con las manos un balón de la línea y Ghana desperdició el penal que le pondría en semifinales, para después ser eliminado desde los 11 pasos.

Las semifinales fueron, como lo esperado, partidos apretados. Holanda no tuvo un partido fácil contra un equipo uruguayo, que fue el que mejor orden defensivo mostró en todo el torneo, y que tenía la mezcla perfecta para llegar al arco rival con peligro, encabezado en el ataque por Diego Forlán, probablemente el mejor jugador del certamen. Holanda, no obstante, logró sentenciar el partido en el segundo tiempo, y a pesar de verse en aprietos al final del juego, obtuvo el pase a la final. Alemania, por su parte, jugó contra España, pero cuando era importante mostrar el nivel que lo había llevado hasta allí, se volvió un equipo tímido y sin ideas en la mitad ofensiva del terreno. La selección española desarrolló su juego paciente, y eventualmente encontró el gol ya cuando era demasiado tarde para una reacción teutona, llegando a su primer final de Copa del Mundo.

La gran final no fue tan diferente al resto del mundial, como sí lo había sido el partido por el tercer lugar en el cual Alemania derrotó a Uruguay 3-2. En la final, en el Soccer City Stadium, la Generación de Oro de España mantuvo su estilo y Holanda se vio forzada a retrasar más sus líneas. Los españoles se coronaron campeones del mundo en un partido lleno de patadas por parte de Holanda (que debió haber tenido más de dos expulsados) y clavados sin sentido de los jugadores de España buscando que el árbitro inglés, Howard Webb (de pésimo trabajo), expulsara a cualquiera que metiera el pie. El arquero Iker Casillas salvó a la furia roja de jugadas claras del gol por parte del delantero holandés, Arjen Robben, y al final, el español Andrés Iniesta anotó el gol de la victoria que le otorgó su primer título de Copa del Mundo a España.

Desde el principio hasta el final del mundial se vio un futbol basado en un orden defensivo, buscando los espacios que eventualmente dejaban los rivales al atacar. Quizá ése es el mejor mérito de España, que a pesar de tener algunas actitudes antideportivas (otro problema que debe solucionar la FIFA a nivel general, no sólo por la final), siguen jugando a buscar el arco rival y así resguardarse, en lugar de cubrir su propio terreno. Triunfó el futbol no defensivo en la Copa del Mundo más defensiva. ¿Un mensaje para todos los que han estado adoptando esta postura?

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Leonard H. Waldman (Ciudad de México, 1990). Es amante del futbol, especialmente el inglés, desde los cuatro años por la influencia de su padre. Fundador y columnista del blog online «Trequartistai», además de contribuir en la web británica «Bagsy Not In».

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Posted by Revista Cuadrivio

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