Hipatia de Alejandría: la historia que se repite

La vida de Hipatia de Alejandría representa un ejemplo fundacional y simbólico para la lucha feminista. Sofía Flores reflexiona en este texto sobre aquellas circunstancias que delinearon la vida de esta mujer científica: parte de los orígenes y pasa a las motivaciones, las dificultades y las repercusiones de su labor en la ciencia.

Hipatia-homenageaga-por-Rafael-Sanzo-Stanza-della-Segnatura-Vaticano-gnosisonline-596x700

La vida de Hipatia de Alejandría representa un ejemplo fundacional y simbólico para la lucha feminista. Sofía Flores reflexiona en este texto sobre aquellas circunstancias que delinearon la vida de esta mujer científica: parte de los orígenes y pasa a las motivaciones, las dificultades y las repercusiones de su labor en la ciencia.

 

Sofía Flores Fuentes

 

 

Hipatia de Alejandría, considerada la primera mujer científica de la historia, es probablemente más conocida por su trágica muerte que por sus aportaciones a la ciencia. Fue una mujer que que no vivió en una época favorecedora para desarrollarse en este campo del conocimiento.

No se tiene clara la fecha en que nació, pero se estima que fue entre el 355 y el 370 de nuestra era, al final del periodo helenístico. En dicha época, las personas de su natal Alejandría continuaban teniendo concepciones influenciadas por la filosofía aristotélica. Para la sociedad, las mujeres no poseían la misma capacidad intelectual que los hombres y, por tanto, no podían acceder al saber. Además, en el terreno político-religioso las cosas no eran más alentadoras: los cristianos perseguían a todo aquel que se negara a practicar su religión.

A diferencia de cualquier mujer de su época, Hipatia no se casó y no realizó tareas del hogar. En cambio, fue devota de cultivar un cuerpo saludable y una mente activa. Su padre, el filósofo y matemático Teón de Alejandría, se encargó de que Hipatia recibiera educación en matemáticas, astronomía, filosofía, literatura y música. Estudió en Italia y Grecia, pero prácticamente recibió toda su educación en el museo de Alejandría, lugar donde su padre trabajó como catedrático e investigador. Fue ahí donde ella obtuvo la cátedra de filosofía platónica, siendo llamada por esto «la filósofa».

Todo su trabajo se perdió y lo poco que se tiene de él son referencias de otros autores. Se dice que Hipatia, elocuente y educada en dialéctica, leía textos de filosofía de Platón y Aristóteles en las calles de Alejandría para todo aquel que quisiera escucharla. También se dice que la gente viajaba para presenciarla como oradora y que cuando lo hacía parecía Minerva, la diosa de la sabiduría.

Hipatia escribió comentarios a trabajos de Euclides y Ptolomeo. Contribuyó en algunos textos de su padre de matemáticas y astronomía, como en los Comentarios al Almagesto de Ptolomeo, por lo regular haciendo tablas sobre la posición de los cuerpos celestes. Escribió trece volúmenes de Comentarios al álgebra de Diofanto, considerado el padre del álgebra, y un tratado en ocho libros llamado La geometría de las cónicas de Apolonio.

Hipatia, una mujer que construyó artefactos como un astrolabio para medir la posición de las estrellas o un hidroscopio para medir la presencia y el nivel del agua, buscó llevar a la gente hacia el paganismo y alejarla del cristianismo. Y es que en ese momento había en Alejandría un empuje hacia el fortalecimiento de la filosofía pitagórica, con la finalidad de contraatacar algunos de los efectos del cristianismo. Hipatia se movió en altos círculos de gobierno y se rodeó de dignatarios, interviniendo en la vida política y social de Alejandría. Fue una persona de pensamientos liberales que conocía el valor de estar bien informado y dedicó su vida a impartir el conocimiento a otros. Los cristianos vieron esto como una amenaza y como algo que debía evitarse.

Se le consideró como una mensajera del infierno y se le acusó de conspiración contra el líder cristiano de Alejandría. Un día, cuando regresaba de dar cátedra, fue emboscada por un grupo de cristianos. La arrastraron a una iglesia, donde la desnudaron y lastimaron con objetos punzantes. Posteriormente, la descuartizaron y llevaron sus restos a una plaza de la ciudad donde fueron quemados. A raíz de su asesinato, muchos filósofos abandonaron la ciudad temiendo el mismo destino.

Hipatia vivió en una era en la que el conocimiento científico era percibido como antítesis del dogma religioso y su muerte fue vista por las personas que la apoyaban como la última vela de la investigación libre en apagarse antes de la larga noche de la escolástica clerical.

El rol de las mujeres en la práctica científica ha ido y va más allá de dejar plasmados sus nombres en aportaciones al conocimiento. Detrás de cada uno de esos nombres hay una historia; aunque si algo tiene la humanidad, es que tiende a olvidar su historia y repetirla sin siquiera darse cuenta. ¿Qué tan contemporánea podrá ser la historia de esta mujer que vivió a principios de nuestra era? ¿Qué tanto se siguen repitiendo los patrones? y ¿qué tantas oportunidades tienen las mujeres en la esfera científica hoy en día?

Ejemplos hay muchos. Ada Lovelance (1815-1852), considerada la primera programadora de computadoras, vivió y sigue siendo recordada a la sombra de Lord Byron, su padre, y de Charles Babbage, inventor de la computadora programable. A Marie Curie (1867-1934) no se le quería dar el segundo premio Nobel por el romance que sostuvo después de la muerte de su esposo con el físico Paul Langevin, e incluso sufrió ataques por esto. Rosalind Franklin (1920-1958) es para muchos la verdadera descubridora de la estructura del ADN, y no James Watson y Francis Crick, como la historia oficial sostiene.

Hipatia de Alejandría no vivió en una época favorecedora para desarrollarse en el campo del conocimiento científico, pero ¿qué época ha sido favorecedora para que las mujeres se desenvuelven en la ciencia?

 

 

 

REFERENCIAS

Domínguez Quintero, Rosa (2009), Hypatia de Alejandría, la primera mujer astrónoma. Consultado en la versión en línea de El País: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2009/04/29/actualidad/1240956005_850215.html.

Toohey, S. (2003), The important life & tragic death of Hypatia. Revisado en Skyscript.co.uk el 22 de noviembre de 2013.

_______________

Sofía Flores Fuentes (Ciudad de México, 1990). Estudió Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Fanática de entrar a las librerías para encontrar lo último en divulgación de la ciencia, actualmente se encuentra estudiando un máster en comunicación de la ciencia en la Universidad de Sheffield, Inglaterra. Sueña con conocer el muro de Adriano, al monstruo del lago Ness y estrechar la mano izquierda de Paul McCartney. Y claro, la paz mundial. Es editora de la sección de ciencias de Cuadrivio.

(Visited 213 times, 1 visits today)

Posted by Revista Cuadrivio

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.