Levitar sobre las sábanas

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Sara Torres

 

 

LA CURA

 

Puedo imaginar la pérdida.    veo―deslizarte    guisante redondo    tornasolado   de un verde casi nuevo   abandona sutilmente su vaina.

 

El miedo a la vida           hasta borrar toda capacidad de acción.

algunos cuerpos cuelgan de sus cuerdas  resultado de un instante como este   lo―insoportable  se convierte en un estado.   duración de lo―insoportable

 

Una vez abracé a mi madre mientras lloraba. en su torso agarrotado probé el terror. conocer eso fue    en exceso. luego di la espalda a los canales recién abiertos. comencé a correr    moverme muy rápido. buscaba cumbres nevadas y buscaba otro salto y todo lo que me pudiese sostener en la carrera. lejos de mi perseguidor, a salvo de lo que ya sabía.

 

La escritura no sirve para nada. es la piara de cerdos que alimento con el exceso de voces. saber existir en el silbido del viento o en el grito común de los estorninos; eso sí sería útil. entonces    podría dejar de correr, cancelar el riesgo total de dejar―te atrás mientras corro.  tú, que te fuiste de ti para habitar el barrido de los árboles altos contra el tejado, las sábanas calientes.

 

Una gitana apresándome la palma   abriéndola con sus ojos negros: viniste para darlo todo   para irte fuerte y pronto. quienes te saben algo sospechan    nunca han querido creer.

                     eres el salmón que muere después de desovar corriente arriba.

 

 

Imagina que entonces, por una menudencia, una casualidad, se me concede más tiempo.

 

Nos encontremos en     la caída de las formas cuando ya    no podamos herirnos sino alimentarnos con una pasta beige y gruesa que regurgitamos para entregársela a la otra en la boca.

 

No aceptaremos visitas, nos volveremos    austeras. madres mutuas   bestias en placenta doble,  útero y cordón sin criatura al otro lado. rizomáticas. perdida la verticalidad   olvidamos la vista, nos visita una ceguera oblicua que es igual    al único sueño del goce,  sueño de las bestias, mugido desenganchado de la cadena de significantes, iniciado solo por placer.

 

Solo por placer lamo de ti la sangre y la costra, traída al mundo, recién nacida, asombrosamente entera en tu olor a verano de pueblo minero, a gaita y a verbena. a filosofía francesa y a impostura. todas las contradicciones  los acontecimientos que van borrando tu rostro hasta que Spinoza anuncia  que será―posible y entonces ya  hiciste hueco en la nada tirante, encontraste otra brecha por la que empezar a hablar.

 

Fui a morir como un potro caído de bruces a tu puerta.   esperé   . regresé con el azahar y con las magnolias. cargada de regalos. regresé mucho antes del declive. podría decirse que no escribí sobre nada más.   hacía mucho tiempo    que ya no leías lo que iba juntando para ti     eso estaba bien.

 

No, no abandonaremos lo poco que nos sigue. volver es la hecatombe de una guerra. esperamos a que una de las dos  camine sola.   como las sabias cruzan el monte.

 

Castigarás: ¿todavía te atreves a seguir? quererte a ti es condenar―se al maleficio de la escritura. tu práctica marca, delimita.  es la orina de los machos.

 

Volví amputada y sonreíste de belleza: esto no es un vacío   esto―la plenitud.   ahora todo es posible, buena fortuna nos acompaña;

                                                                   paloma salvaje apareciendo por la diestra

 

¿quién me lo hice?

 

 amputar fue la cura.   

 

 

Encuentra el videopoema en: http://bit.ly/2oO9xiG

 

 

YO ABRO TU PECHO CON MIS DIEZ DEDOS

 

Yo retiro la presión de las costillas

Hasta que tus pulmones se hinchan con gozo

Aumentan en tres su volumen

 

El aire que incorporas te hace levitar

Sobre las sábanas

Con la obstinación del corcho

Abandonas el fondo

Te impulsas hacia la superficie

 

Yo insuflo más aire desde tu ombligo

No cesa esa sed

Algunas burbujas de oxígeno se forman

Desatan tu risa

 

Ríes voces

Rastreo la genealogía de tus cantos

Yo te pregunto

Tú contestas:

Sobre las voces nada sé que pueda explicarse

 

Tómalo así por cierto

 

Tú me recoges y me llamas junto a ti

Diriges mi barbilla e introduces tu lengua

En esta boca de labios entreabiertos

Tú hablas dentro

Tú gimoteas y cantas dentro

Tú contestas:

Sobre las voces nada sé que pueda explicarse

 

Tómalo así por cierto

 

De Conjuros y Cantos (Kriller 71)

 

 

EN EL SUEÑO

 

En el sueño ella no es la suave forma ella no es la flor del cerezo en su balanceo hacia el pavimento  ella no es nido de garzas sobre el agua  En el sueño ella es monstruo marino en la lentitud del aceite  ella es Basir; el sacerdote-chamán en ropas de mujer  ella es Bato; la diosa con cabeza de caballo  ella es Kelea; atrapada por la espuma entre vientos contrarios  Espíritu torpe en los lodos del sueño  ella respira como bajo el agua ella respira sin poder sin con la mano del fantasma del día en el cuello  con el cuello  con la mano del fantasma del día en la tráquea  hacia dentro  sin lenguaje  sin omisión del lenguaje  En el sueño ella no va por encima de  ella no va a través  cae dentro   sacerdote-chamán en ropas de mujer  cae

De Conjuros y Cantos (Kriller 71)

 

 

*

 

frente a la santa. pura nada del mundo. eres larva que encoge. el aire entero con sus gritos

 

construir una ranura en el vacío. es el truco esta tarde. con las uñas peinar espuma azul devuelta por estómago rumiante. coser burbujas por su centro. afiliarlas una a una en guirnaldas elásticas. solíamos regalarnos flores. flores de jardines públicos. flores fracaso ninguneadas por floristas. hierbajos sin flor. plantas con pinchos. nuestras fueron las casi muertas. las descreídas. flores palideciendo eran tan tiernas esas. podían ser tu mascota tu pajarillo enfermo los celos de tu mejor amiga. flores silvestres que crecen cerca de las heces de vacuno en los caminos. flores de montaña llenando puños cerrados flojito. para mí era fácil olvidar tantas flores. recibía el olvido sabiendo que aquello iba a herirte. marchitando al final de mi chaqueta. en las esquinas del pantalón de lana gris. al fondo de la mochila. entre las páginas de los libros. en el mejor caso entre las páginas de los libros. de las últimas aún queda alguna. casi ya decir: no son flores. cortan la memoria con púas de acero. con pétalos de cartón desprendidos.

flores llenaban tu cuarto como un gran salón fúnebre. allí dos mujeres hunden la lengua a carcajadas. oh sí fuimos mujeres algunas veces. con labios rojos pintando sábanas y también la sangre pintando. pintura de dedos la sangre. luego dedos a almohada o mejillas. cuencos y platos sucios. se acumulan. flores. bolsas de basura a la puerta. zancos para entrar en la ducha sin contagiarnos de mugre y de hongos. pintura de dedos la sangre. en las comisuras la sangre. solo flores en decaída. en jarrones hasta que. fundidas en agua negra. despertábamos a media noche. fundidas en agua negra. casi ahogadas por el sudor. de las flores. en el aliento empañado del frío. una vez hubo un fuego en el edificio de en frente. lo vimos desde la ventana y nos pareció preciosa la luz el calor el sonido de las ascuas. «las vampiras» dijeron. no abandonarán esta vieja construcción hasta que derrumbre. hasta que. derrumbre. casi ya no son flores. tallo pastoso entrando al agua negra. tu cuarto el tiempo hacia atrás. un gran salón fúnebre. entrando al agua negra. no existen ya. las flores. sí sus cuerpos desligado el uno del otro. mastican memoria con encías de yeso. no existen ya. mordedura de yeso. quedó sujeta a nada. probó la pura nada del mundo. kilos de basura a la puerta. encoge el aire entero con sus gritos. avanza atrás: buque de condenadas a limbo. dos mujeres que riendo. mirándose a los ojos miopes. hundieron la lengua. no abandonarán esa vieja construcción hasta que sola derrumbe. hasta que sola acabe. incendie. incinere.

 

 

 

 

_________

Sara Torres (Gijón, 1991) estudió un grado en Lengua Española y sus Literaturas en la Universidad de Oviedo y en la Universidad Queen Mary de Londres, especializándose después en estudios culturales con un máster en Critical Methodologies en el King’s College de Londres. Su trabajo se centra en el estudio de las prácticas de significación y representación cultural a través de un aparato teórico interdisciplinar que combina el psicoanálisis, los feminismos y los estudios queer. Con su libro La otra genealogía (Madrid: Torremozas) ganó el Premio Gloria Fuertes de Poesía. Fue becada por la Fundación Antonio Gala con el proyecto de escritura de una novela: Vida mínima. Su segundo libro de poemas, que tiene por título Conjuros y cantos, fue publicado en 2016 por Kriller71. Actualmente realiza estudios de doctorado en Londres.

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

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