Breve glosario porno comentado I

Por  |  0 Comentarios

No sólo los eufemismos que utilizamos ignoran las expresiones mal vistas culturalmente, en ocasiones los diccionarios también hacen caso omiso de palabras surgidas en el habla cotidiana. Para no convertirnos en un ejemplo más de lo anterior, se ofrece aquí una primera entrega de un glosario pornográfico que nos ayudará a definir nuestros comportamientos más inmorales.

 

 

 

Alberto Waxsemodion

 

Un par de semanas atrás, una de mis más queridas amigas platicaba conmigo sobre la posibilidad de que yo elaborara un texto sobre pornografía (realmente creí que se trataba de una inusual aunque efectiva declaración amorosa), y al poner manos a la obra, me percaté de algo muy llamativo: no existe algo parecido a un «diccionario básico de la pornografía» o alguna fuente que se pueda consultar cuando exista alguna confusión sobre la gran cantidad de hashtags y términos que la gran industria y la cultura del porno han ido construyendo para clasificar sus cintas, escenas, personas, fantasías y demás.

Me he tomado la libertad, entonces, de crear un ensayo sobre el porno bajo la forma de un glosario; comento brevemente las entradas más allá de esbozar sólo una simple definición, pensando en quienes no están del todo habituados al consumo de imágenes pornográficas; es decir, la misión de este texto es que, de cierta forma, todos podamos ser connoisseurs porno. Esto no es una mera ocurrencia: la industria pornográfica se ha convertido en la educación sexual del siglo XXI; millones de personas se han acercado (e irán acercando) al sexo por medio de videos pornográficos en internet o dispositivos portátiles.

Lo importante de las palabras es descubrir los matices que hay en ellas, y en este caso, un solo término abrirá un amplio espectro de posibilidades para debatir y comentar. Es pertinente señalar que el presente texto no trata de ser definitivo ni cerrado, sino apenas un ejercicio que abra un debate para que quienes lo lean encuentren en él preguntas que los lleven a abrir de inmediato su navegador porno predilecto.

Entonces, ¿existe la necesidad de mirar porno? No es posible deslindar la mirada del placer (ni deseable, en todo caso); pero tener miradas más preparadas nos convierte en consumidores más exigentes. Es tiempo de apostar por una sexualidad construida a partir de múltiples perspectivas y no sólo de rígidas representaciones.

 

Aclaración introductoria

El presente ensayo está basado en el discurso de los grandes sitios de pornografía occidental (mayormente de la industria norteamericana, por su impacto socioeconómico y cultural). Esto no implica que no esté consciente de la existencia de otras pequeñas industrias locales y discursos paralelos que tienen su propia y gran relevancia (por ejemplo, la pornografía gay, lesbiana, feminista o racial, por mencionar algunas).

Asimismo, aunque en cada entrada haré las anotaciones que crea pertinentes al respecto, debemos entender que el punto de origen de este texto siempre será uno, aunque no se ignore que existen múltiples formas de representar y narrar la sexualidad humana.

 

***

 

A

 

Adultery

Adulterio, una de las prohibiciones bíblicas y seguramente una de las fantasías sexuales más recurrentes no sólo en la industria del porno, sino en Occidente. La monogamia se ha convertido en un acalorado tema de debate ético, religioso, psicoanalítico y hasta biológico.

La gran industria del porno ha contribuido a este debate, aunque la monogamia no ha salido precisamente vencedora; una gran parte de las películas porno tienden a insinuar o relatar abiertamente la infidelidad. Esto se debe a que los principales consumidores de pornografía son hombres, y a que a la industria le interesa atacar los tabúes o fantasías recurrentes para ellos.

La fantasía es simple; por ejemplo, el novio seduce a la hermana y a la madre de la novia, tiene relaciones sexuales con ellas y no hay consecuencias visibles más allá de ese acto; lo único importante son el placer y la fantasía. Lo engañoso de esto es que el deseo que proyecta la pantalla no es el de quien es observado, sino el de quien observa.

 

Amateur

Uno de los inconvenientes del porno es que muestra todo en distorsión, en ideal; vaginas y anos (generalmente) asépticos, penes incansables, enormes, heroicos, y la realidad puede ser un tanto menos estética (o estetizada).

Proveniente del francés, el término amateur indica a un sujeto que es principiante en algo; en este caso, siempre que alguien no es un actor sexual profesional o no está involucrado con grandes compañías productoras recibe este mote.

La llegada de este subgénero a la industria porno está íntimamente ligada con el desarrollo de la tecnología de video portátil; es así que a comienzos de los años setenta, con la llegada del célebre Súper 8 de Kodak, se dio un primer paso hacia la masificación de la intimidad. Ésa es precisamente una de las peculiaridades del amateur: la de proveer a quien mira la sensación de estar siendo invisible, de ser un tercero en un ambiente de dos (la pareja y la cámara o el «solista-masturbador» y la cámara; siempre «uno» metafórico más la cámara invisible); se cambia el ambiente de las lujosas mansiones minimalistas o cualquier ambiente de fantasía al de la vida urbana; generalmente se siente más hogareño, y quien espía es invisible, mira por la rendija de la ventana, es invisible al lado de la cama.

Otro punto relevante del amateur es que se puede replicar fácilmente. Existen miles de subgéneros (por ejemplo, amateur mexicano) donde lo que se proyecta es cercano al entorno de quien busca el contenido.

Cabe aclarar que el éxito de algunas filmaciones amateur ha orillado a la gran industria a apropiarse del formato, creando el llamado Fake Amateur, donde actores profesionales simulan ser principiantes en escenas de aspectos técnicos (fílmicos) poco cuidados.

 

Anal

Tal y como su nombre lo indica, este género refiere a escenas donde exista penetración anal. Posee algunas particularidades, tales como mostrar un culo lo más aséptico posible, por medio de la preparación de enemas, exfoliaciones y otros rituales a los que actores y actrices deben someterse antes de filmar este tipo de escenas.

Tales requerimientos, si bien tienen lugar fuera de cámara, se vuelven significativos dentro de la escena, ya que dicen hacia dónde se quiere enfocar la mirada del espectador; es decir, lo dirigen hacia un agujero y su función simbólica de placer sexual y de espacio para ser penetrado, y no hacia su función biológica de agujero excretor. El sexo anal obedece reglas específicas y generalmente bastante cerradas: si dirigiéramos la mirada hacia otro punto estaríamos observando ya no el género anal, sino otro como la coprofilia.

Cabe mencionar que el sexo anal lentamente se ha posicionado como una de las «pruebas» de calidad de una actriz porno, ya que las llamadas consagradas o actrices que comienzan a figurar en el gran circuito norteamericano no son consideradas buenas hasta que ejecutan alguna escena de este tipo. Muchas de ellas guardan las escenas anales para cuando figuren en este gran circuito, debido a que estas escenas debut son considerablemente mejor pagadas que las de sexo oral o vaginal.

 

Analized

Subgénero del anal. Tiene la peculiaridad de enfocarse en el ano como figura central; la preocupación de estas piezas no va en torno al sexo anal, sino al ano en sí, al poder erótico del culo como tal. En torno a él surgen el black kiss, fisting, fingering (consultar entradas correspondientes) y toda una serie de ritos y juegos alrededor de esta parte del cuerpo que van más allá de la simple penetración.

Tanto en esta entrada como en la que refiere al anal, es pertinente señalar que el valor que envuelve a la figura del culo se centra casi exclusivamente en la figura femenina, puesto que, por ejemplo, dentro de la pornografía homosexual (incluyendo la lésbica) no es usualmente tan valorado como lo es en la gran straight industry.

 

Anime (Animated)

El término, empleado específicamente dentro de la cultura japonesa, se refiere a los dibujos animados, y en el contexto de las páginas pornográficas occidentales, incluye todo tipo de caricaturas que representen actos sexuales explícitos.

Toon porn y Hentai son otras denominaciones con las que el género suele confundirse, aunque como se verá en sus respectivas entradas, existen algunas diferencias entre ellos (especialmente con el género Hentai, por obedecer a un canon de representación perteneciente a otra cultura).

Una gran parte de estas animaciones cumplen la función de “realizar” las fantasías infantiles o ir más allá del “vivieron felices para siempre”; esto es, se indaga en la vida sexual de los personajes de fantasía, en su intimidad sexual. Si algunas caricaturas han sido criticadas por su asexualidad, este género representa su brutal antítesis; la repentina sexualidad de La Bella y la Bestia, de Shaggy y Scooby Doo, de Los Picapiedra y de cientos de series animadas, donde además se explora un abanico de otros géneros, que van desde las orgías hasta la zoofilia, el porno homosexual, el lésbico, entre otros.

 

Arab

Subgénero enfocado en el exotismo. Parecería casualidad que después de las intervenciones militares en Afganistán e Irak este género se disparara a niveles insospechados. En el año 2015, cuando la islamofobia se manifestaba mundialmente en uno de sus niveles más altos, una actriz llamada Mia Khalifa se convirtió en un fenómeno del mundo porno al usar hiyab (velo) en sus escenas. El mundo árabe reaccionó con amenazas de muerte, y el Occidente la coronó como la actriz más buscada y popular del año.

¿Hay una relación entre los países en los que Occidente hace intervenciones militares y las actrices que se empiezan a buscar en navegadores porno? El racismo y la xenofobia en esta industria son algunas de sus aristas más complejas.

 

Asian

Género que hace uso de hombres o mujeres de rasgos asiáticos, comúnmente confundido con el Asiatic porn o Chinese porn, del que se diferencia debido a que estos últimos necesariamente deben ser producidos en Asia o China bajo criterios técnicos y estructuras narrativas propias.

La nacionalidad en el porno no es un factor determinante, pero sí lo son los rasgos de las personas que están en las escenas; por ejemplo, algunas actrices aparentan ser asiáticas aunque en realidad son americanas, francesas o canadienses. Lo realmente importante es la apariencia y el cliché, de nuevo, la fantasía del aparente exotismo juega un papel protagónico en la escena.

 

Ass-licking (Black Kiss)

El lengua negra o beso negro es el beso que consume para siempre, que succiona y sumerge a quien besa en lo más recóndito de la carne; se refiere a un beso o la introducción de la lengua de un sujeto en el ano de otro.

Autores como Jean Luc Hennig (Breve historia del culo) hablan de él como algo que se da en el pleno éxtasis de la carne, con el rostro consumido por la oscura totalidad de la misma. Este tipo de escena nace y se populariza a finales del siglo XX, ya que antes de esta época es considerada sumamente antihigiénica e inmoral (actualmente, ya no lo es tanto).

 

Ass to mouth

Del culo a la boca. Por lo general, se habla de un pene que sigue esta ruta, aunque el término aplica tanto para juguetes sexuales como para dedos. En estas escenas se encuentra presente un componente de dominación por parte de quien lleva los genitales hacia la boca.

Es importante recalcar que en Occidente la boca es uno de los lugares mejor investidos socioculturalmente hablando; por medio de ella accedemos al aliento, al alimento, al beso, etcétera, mientras que el culo, como hemos visto anteriormente, es el sitio de la excreción. De cierta forma, en este caso hablamos de una coprofagia simbólica.

 

Ass to ass

Inmortalizado para la cultura popular por una de las escenas finales de la película Requiem for a dream, el término se refiere al uso de un dispositivo/juguete sexual que permite la penetración entre dos cavidades que, como su nombre lo indica, son generalmente rectos, aunque no de manera exclusiva.

 

________________

Alberto Waxsemodion es licenciado en observación, especialista en carpintería y ebanistería. Ha publicado bajo el cobijo de otros seudónimos en blogs y revistas especializadas en arte y cultura (Nexos, Portavoz, Código, etcétera). ¿Alguien aún lee la ficha de autor? Se hacen trabajos de plomería y albañilería. @waxsemodion (en su red social de confianza para dudas sobre éste y algún otro texto.)

 

 

 

Revista de crítica, creación y divulgación de la ciencia

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *