Friday, 24th October 2014

Poemas de Pippa Little

Publicado el 29. abr, 2012 por en Literatura, Poesía

 

Las gracias de mi vista

 

Desde la ventana de la cocina de arriba

Veo campos amarillos, pinos salgareños

Y más allá todavía, una franja de Mar del Norte.

 

A ratos, La franja es blanca inamovible

O azul cubeta.

A veces se ve tijereteada con hoyos tintineantes, rellenos con luz,

 

deseos o mariposas alfilereadas,

aves salvajes  en el lado incorrecto del mundo.

¡Míralas revolotear y arder!

 

Cuando sea grande les voy a enseñar

no son las brillantes intuiciones de Mar del Norte

las que a casa me devuelven.

 

 

 

La vuelta

 

¿Adónde fueron las escaleras,

tras el escritorio, lleno de facturas, papel secante,

un Eterno Calendario

destellando con los últimos rayos de sol,

en su cuarto plateado?

 

Había un país,

el tipo de país que casi recuerdas

pero no con palabras –

 

el olor a puertas frías y cerradas

más allá de donde cae el polvo, y descansa

absolutamente quieta en la oscuridad,

en algún lugar en el que no tenía papeles,

sin un nombre para denominar su propio lenguaje.

 

 

 

 

¡Sí!

 

Era tan pequeñita en aquellas tardes invernales

de domingos,

sólo que aún no lo sabía, todavía pretendiendo

disfrutar

las vueltas en el auto de padre, sus «ya deja a tu madre

en paz»

como si fuera un quehacer, como hacer la maleta,

que ella buscara evitar –

 

hasta que, en aquel café a la orilla del mar, vi ese

resplandor verde-azulado,

y padre preguntó si lo quería,

¡él, a quien nunca le había importado

regalar!

Mis ojos regresaban al brillito aquel,

tan vivo, como el pulso del otro océano

Todavía lo recuerdo,

Y dije ¡Sí! Y ese ¡Sí!

borboteó dentro y sobre mí, una ola

desatada,

jadeando, engullendo, burbujeando sobre mi lengua :

aún mejor, cómo se sintió alrededor de mi cuello

su blando aliento

eso quizá es felicidad –

 

ella estaba esperando en la entrada de nuestro hogar.

Corrí, mi sonrisa como marca comercial.

Y en su rostro cubierto de aguanieve el ¡Sí! quedó

perdido,

en algún lugar que supe nunca podría recuperarlo

incluso aunque fuera en su búsqueda.

 

 

 

 

Abuela

 

La paciencia es trabajo. Un quehacer.

Permanecer quieta en esta casa, tan aburrida,

ni aquí ni allá

sino entro dos escaleras,

requiere valor. Bravatas

reservadas, incluso. Me duelen enero y su clima,

tiemblo cuando pies imprudentes

pisotean al final del pasillo.  Pero puedo arder

cuando el sol, bajo, se entrecruza con mi atisbo,

y desgañita mi corazón cantando,

mis entrañas espinosas, sin peso, sobre ruedas

plateadas, y libre,

bailo al final de la escalera y

y brinco pisos enteros cada hora

durante cada uno de esos segundos infinitos.

 

 

 

 

Traducción de Raúl Bravo Aduna

 

 

 

 

Traducción y reproducción bajo permiso de la autora.

 

 

 

 

_____________

Pippa Little nació en Tanzania, creció en Escocia y ahora vive en Northumberland, Inglaterra. En 2010 ganó el Norman MacCaig Centenary Poetry Prize. The Snow Globe (Reino Unido: Red Squirrel Press, 2011), donde se encuentran incluidos estos poemas, es su tercera publicación.

Raúl Bravo Aduna es ensayista, poeta, traductor y miembro del consejo editorial de Cuadrivio, donde dirige la sección literaria. Su web personal es www.rbaduna.com.

Print Friendly

Tags: , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

33.974 Spam Comments Blocked so far by Spam Free Wordpress

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>